Hola!
Habla, exhorta y reprende con toda autoridad.*
La carta de Pablo a Tito, su discípulo, a quien llamó verdadero hijo en la común fe, es una comunicación breve, en general recoge instrucciones específicas a Tito sobre dirigir la iglesia con autoridad y discipline a los convertidos, precisando Pablo en la misiva que era su propósito al permanecer en Creta.
Lo primero que le recuerda Pablo a Tito es que corregir lo deficiente es crucial (lo cual no debió ser tarea fácil) Imaginaos un nuevo maestro que con mirada crítica observará a un grupo de personas recién convertidas al Señor, y que además están disfrutando de ese primer amor a Cristo… que alguien venga y comience a corregir sus maneras de actuar y pensar, se da a entender que aún no estaban concientizados al 100% del significado de seguir a Cristo. Habrían confusiones, malos hábitos, aún algunos vivían sin la castidad necesaria, puede que distensiones, y a saber!, lo digo porque las personas nos comportamos de forma similar en cualquier tiempo y lugar, llevamos dentro el pecado original que sólo la sangre de Cristo limpia.
Así las cosas, Tito debía enfrentar el orgullo de los que aún no estarían totalmente convencidos de pecado… lo cual es frecuente en los nuevos convertidos. La tarea encomendada a Tito era además, constituir a los ancianos, es decir, a aquellos que debían dirigir cada grupo de cristianos, verificar que sus vidas estuvieran permeadas de esas cualidades indispensables que debían cumplir los lideres, sin dobleces ni hipocresías. Podemos extraer un listado de las cosas positivas y las negativas, según se mencionan, veamos:
Positivas:
Buen administrador
Marido de una sola mujer
Familia creyente
Hospedador
Amante de lo bueno
Sobrio
Retenedor de la Palabra fiel
Negativas:
Iracundo
Dado la vino
Pendenciero
Codiciar ganancias deshonestas
Hablador de engaños y vanidades
Pues resulta, que hablar de las cosas de Dios y no hacer las cosas de Dios, literalmente desprestigia a la Iglesia del Señor. Porque la obra de los miembros de la Iglesia debe ser irreprochable y así, parafraseo la carta, el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de los hijos de Dios.
Dice en Tito 1. 10- 11 : Porque hay aún muchos contumaces*, habladores de vanidades y engañadores, … a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. [La autoridad del que enseña debe ser tan profunda y honesta que pueda tapar esas bocas]
* contumaces: personas obstinadas
y rebeldes que desobedecen
deliberadamente a Dios y
rechazan su autoridad.
También, menciona Pablo para los que no sean ancianos, para las mujeres y para los jóvenes, explica cómo hacer todo, cada cual en su situación, así el conjunto del cuerpo, funcione y fructifique según la sana doctrina:
Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien;
que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes [Tito 2. 3- 6]
Un dato importante es la Autoridad, y que nadie Menosprecie al maestro: es decir que sea respetado y obedecido en aquello que Tito debe corregir y enseñar. El hijo de Dios posee esa autoridad que mana de su vida cotidiana, eso de «haz lo que yo digo y no lo que yo hago,» nada tiene que ver con un verdadero líder cristiano, cuyo fruto debe ser justo, humilde y su actuar en el amor.
*Tito 2. 15: Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
La conclusión:
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. [Tito 2:11-13]
Te animo a estudiar la Carta y a hacer como Tito, que debió leerla y releerla para poder poner en acción las instrucciones. Esta carta resume el qué hacer, el cómo hacer para lograr tener esa Autoridad que da la Palabra de Dios, y por tanto nadie pueda menospreciar a los que la practican.

