
Devocionales
DEVOCIONALES DE LUNES A VIERNES.
Devocionales por el Pastor Rick Warren.
No tienes que entender el por qué.
Lunes, 13/04/2026.
“Perseguiré tus mandatos”. Salmo 119:32 (NTV)
Si hay un momento en la vida en el que necesitas apresurarte, es cuando Dios te dice que actúes, incluso si no entiendes por qué.
Salmo 119:32 dice: “Perseguiré tus mandatos” (NTV).
No necesitas comprender completamente algo para beneficiarte de ello. No entiendo cómo pueden volar aviones tan pesados, pero vuelo a menudo. No entiendo cómo funcionan las computadoras, pero uso una todo el tiempo. No entiendo el motor de combustión interna, pero he conducido un automóvil durante años.
No tienes que entender algo para disfrutarlo y beneficiarte de ello. Y no tienes que entender por qué Dios te dice que hagas algo para beneficiarte de tu obediencia.
Si eres padre, probablemente le has dicho a tu hijo que haga algo y te ha respondido: “¿Por qué debería hacer eso?”. Y es posible que hayas respondido con cuatro pequeñas palabras: “Porque yo lo digo”.
Cuando haces eso, estás diciendo mucho más que esas cuatro palabras. En realidad, estás diciendo: “He estado aquí mucho más tiempo que tú. No tienes la edad suficiente para entender, pero un día lo harás. Te estoy diciendo que hagas esto por tu propio bien”.
Y si alguien tiene el derecho y la autoridad de decir: “Porque yo lo digo”, es Dios, el Creador y Gobernante omnipotente del universo y nuestro Padre celestial.
En la Biblia, siempre que Dios da una orden sin una fecha específica, espera una acción inmediata.
Te daré un ejemplo. Cuando nuestros hijos estaban creciendo, mi esposa, Kay, a veces llamaba a la familia a cenar a una hora específica. Cuando decía: “Vengan a cenar a las 5:30”, significaba que teníamos que estar listos para comer a esa hora. Pero si ella decía: “¡Vengan a cenar!” sabíamos que eso significaba ahora.
A los niños les gusta jugar todo tipo de juegos para retrasar su obediencia.
A veces fingen que no te escuchan. Hacemos esto con Dios todo el tiempo. Fingimos que no podemos escucharlo, aunque esté hablando claramente.
Otro juego es “Imagina que mamá está hablando con otra persona”: “No querías que llegara a cenar a las 5:30, ¿verdad?”.
Hacemos lo mismo con Dios cuando leemos un mandato en la Biblia y pretendemos que está hablando con otra persona.
Pero ninguno de estos trucos engaña a Dios. Estas tácticas dilatorias son una forma sutil de rebelión que cuestiona la autoridad de Dios y su plan.
La fe es obedecer el mandato de Dios inmediatamente, incluso cuando no lo entiendes o cuando ves obstáculos por delante. Da un paso adelante con fe, sabiendo que Dios está motivado por su amor por ti y que tiene en mente lo mejor para ti.
Reflexiona sobre esto:
- ¿Cuáles son algunas tácticas de demora que has intentado usar para obedecer a Dios?
- ¿Cuáles son algunas de las consecuencias que pueden surgir de la obediencia tardía?
- Piensa en algunas estrategias que puedes emplear para incorporar mejor en tu vida el hábito de la obediencia inmediata. ¿En cuál comenzarás a trabajar hoy?
Confiar en Dios a través de las seis etapas de la fe.
Martes, 13/04/2026.
“Dios hizo todo hermoso en su tiempo, luego puso en la mente humana la noción de eternidad, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin”. Eclesiastés 3:11 (NVI)
¿Alguna vez has estado apurado cuando Dios no lo estaba? Nunca es fácil sentarse en la sala de espera de Dios. Nada de lo que hagamos hará que la respuesta llegue un segundo antes del tiempo de Dios.
Abraham lo entendió. Dios le dio un sueño imposible: que sería el padre de una nación. A los 75 años y sin hijos, esto parecía una locura.
Pero el tiempo de Dios resultó ser perfecto, tal como Salomón escribiría siglos después: “Dios hizo todo hermoso en su tiempo, luego puso en la mente humana la noción de eternidad, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin” Eclesiastés 3:11 (NVI).
No podemos entender todo lo que Dios está haciendo, pero podemos estar seguros de que su tiempo es perfecto. De hecho, Dios siempre te lleva por etapas predecibles de fe. Abraham pasó por estas mismas seis etapas.
Comprenderlas puede ayudarte a confiar en Dios cuando no estás seguro de cómo está obrando en tu vida.
Las seis etapas de la fe:
• Sueño: Dios te da un sueño para tu familia, tu iglesia o tu comunidad. Dios le dio a Abraham el sueño de ser una gran nación, pero eso fue solamente el comienzo (Génesis 12:2-3).
• Decisión: Tienes que dar un paso de fe y tomar la decisión de actuar según el sueño que Dios te ha dado. Abraham arriesgó todo para dejar su tierra natal e ir a un lugar que nunca había visto ni oído hablar antes.
• Retraso: Dios nunca cumple un sueño instantáneamente. Durante este período de retraso, parece que nada está sucediendo. Once años después de que Dios le dio a Abraham su sueño, la Biblia dice que Dios todavía no le había dado a Abraham y a su esposa, Sara, un hijo (Génesis 16:1). ¿Qué sucedió en esos 11 años? Nada. Abraham simplemente esperó, y él y Sara continuarían esperando.
• Dificultad: Enfrentarás problemas mientras persigues el sueño de Dios. Tus perspectivas pueden parecer ir de mal en peor hasta llegar a ser imposibles. Abraham, a la edad de 99 años, parecía haber superado la edad en la que era posible tener un hijo.
Pero, incluso cuando el sueño parecía imposible, Dios finalmente le dio un hijo a Abraham y Sara.
• Callejón sin salida: Dios permite que tu sueño aparentemente muera. A Abraham se le pidió que renunciara a su hijo milagroso. Dios le pidió a Abraham que sacrificara su sueño.
• Liberación: Cuanto más desesperanzador sea el callejón sin salida, mayor será la liberación. Te quedarás con la certeza de que solo Dios podría haber hecho lo que hizo.
¿En cuál de estas seis etapas te encuentras? Dios te llevará a través de ellas una y otra vez en esta vida a medida que hace crecer tu fe.
Reflexiona sobre esto:
- ¿Cuál es un sueño que Dios te ha dado? ¿Cómo sabes que Dios te dio ese sueño?
- ¿En qué parte de este viaje te encuentras ahora mismo? ¿Cuál es la parte más difícil de esta etapa específica?
- ¿Por qué crees que Dios nos da retrasos cuando perseguimos sus sueños? ¿Por qué no haría que nuestros sueños se hicieran realidad al instante?
Confiar en Dios para lo imposible.
Miércoles, 14/04/2026.
“Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios”. Lucas 18:27 (NVI)
Quizás sientas que estás en una situación imposible. Tal vez tu matrimonio esté al borde del divorcio. Tal vez la bancarrota esté a la vuelta de la esquina. Tal vez tu enfermedad crónica haya llegado a definir cada área de tu vida.
La situación puede estar fuera de tu control, pero no está fuera del control de Dios.
Esa es una lección que podemos aprender de la vida de Abraham. Dios le dijo a Abraham, de 75 años, que dejara todo lo que conocía y fuera a una tierra que nunca había visto (Génesis 12:4). Y Dios también le dijo a Abraham que un día sería el padre de una nación entera, a pesar de que él y su esposa, Sara, no tenían hijos y eran bastante mayores para entonces.
Pero Abraham creyó a Dios. Romanos 4:17 dice: “delante de Dios, tal como está escrito: «Te he confirmado como padre de muchas naciones». Así que Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran” (NVI).
Este versículo da la definición de un milagro: cuando Dios da vida a algo que estaba muerto o cuando crea algo de la nada.
Dios puede dar vida a una carrera muerta, a un matrimonio muerto, a sueños muertos y a finanzas muertas. Y puede hacer algo de la nada.
Jesús dijo: “Todo es posible para el que cree” Marcos 9:23 (PDT).
Pero es importante entender en quién creyó Abraham. No creyó en sí mismo. No creyó en sus sentimientos. Tampoco puso su fe en la fe. Romanos 4:17 dice que Abraham creyó en Dios.
El objeto de su fe era Dios, nada más.
Creo en el pensamiento positivo, pero el pensamiento positivo y la fe no son lo mismo. El pensamiento positivo solo funciona cuando tienes el control de la situación. No sirve de nada si la situación está fuera de tu control. Cuando estás en un callejón sin salida, un pensamiento positivo no es suficiente.
Debes depositar tu fe en Dios porque “Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios” Lucas 18:27 (NVI).
Reflexiona sobre esto:
- Piensa en una situación imposible que hayas enfrentado en la vida. ¿Fuiste a Dios en busca de ayuda? ¿Cómo resultó?
- ¿Por qué es difícil confiar en Dios cuando sientes que estás en una situación imposible?
- “El pensamiento positivo solo funciona cuando tienes el control de la situación”. ¿Por qué crees que esto es cierto?
Cuando toda esperanza esta perdida, cree en las promesas de Dios.
Jueves, 15/04/2026.
“Abraham confió en Dios cuando Dios quiso probar si él lo obedecería o no. Por eso Abraham tomó a su hijo Isaac para ofrecerlo como sacrificio. No le importó que fuera su único hijo, ni que Dios le hubiera prometido que por medio de Isaac tendría muchos descendientes”. Hebreos 11:17-18 (TLA)
¿Alguna vez has sentido que tu esperanza muere?
Puedes saber que la esperanza está muriendo cuando te escuchas a ti mismo decir la palabra “nunca”: “Nunca me casaré. Nunca conseguiré ese trabajo. Nunca tendré hijos”.
Sin duda no estás solo. Uno de los más grandes héroes de la fe en la Biblia, Abraham, se sintió así.
Romanos 4:18 nos dice: “Cuando Dios le prometió a Abraham que tendría muchísimos descendientes, esto parecía imposible. Sin embargo, por su esperanza y confianza en Dios, Abraham llegó a ser el antepasado de gente de muchos países que también confían en Dios” (TLA).
¿Qué haces cuando la esperanza muere y estás listo para rendirte? Confías en lo que Dios ha prometido. ¿A dónde acudes cuando todo en ti empieza a dudar de Dios? Te diriges a la Palabra de Dios.
Para convertirte en una persona de fe, necesitas la Palabra de Dios en ti.
Observa que la Biblia dice que Abraham “confió en la Palabra de Dios”. ¡Nada es más confiable que la Palabra de Dios!
Incluso cuando Abraham enfrentó su mayor prueba —Dios le pidió que sacrificara a su hijo— confió en las promesas de Dios.
“Abraham confió en Dios cuando Dios quiso probar si él lo obedecería o no. Por eso Abraham tomó a su hijo Isaac para ofrecerlo como sacrificio. No le importó que fuera su único hijo, ni que Dios le hubiera prometido que por medio de Isaac tendría muchos descendientes” Hebreos 11:17-18 (TLA).
Después de que Abraham y Sara esperaron años por un hijo, Dios les dio a Isaac. Y luego Dios le dijo a Abraham que sacrificara a Isaac.
Abraham no entró en pánico. La Biblia muestra tres formas en que Abraham respondió con fe:
• Abraham creyó que Dios podía resucitar a su hijo de entre los muertos (Hebreos 11:19).
• Abraham le dijo a su siervo: “Volveremos”, no, “Volveré” mientras él e Isaac se dirigían a la colina para el sacrificio (Génesis 22:5).
• Cuando Isaac le preguntó a Abraham: “¿Dónde está el cordero que sacrificaremos?”, Abraham respondió: “El Señor proveerá” (Génesis 22:8).
Abraham creyó en las promesas de Dios. Sabía que Dios podía proteger a su hijo o resucitarlo.
Cuando toda esperanza parezca perdida, pon tu esperanza en Dios. “Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor” Romanos 5:5 (NTV).
Reflexiona sobre esto:
- ¿Alguna vez has sentido que toda tu esperanza se fue? ¿Cómo respondiste: con pánico o con fe?
- ¿Cómo puedes comenzar o continuar cultivando una fe como la de Abraham?
- ¿Cuál de las promesas de Dios te ha resultado útil cuando has perdido la esperanza? ¿Cómo puedes ayudar a otra persona a aferrarse a esa promesa?
Enfrentando los hechos con fe.
Viernes, 15/04/2026.
“Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años de edad, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara”. Romanos 4:19 (NTV)
A veces la gente cree equivocadamente que la fe significa ignorar los hechos. ¡Pero nada podría estar más lejos de la verdad!
Abraham entendió esto: “Y la fe de Abraham no se debilitó a pesar de que él reconocía que, por tener unos cien años de edad, su cuerpo ya estaba muy anciano para tener hijos, igual que el vientre de Sara” Romanos 4:19 (NTV).
Abraham tenía 99 años y su esposa, 89. Era médicamente imposible que tuvieran hijos. Él no negó los hechos. Los enfrentó con fe.
La fe no ignora la realidad. No pretende que no haya un problema. La fe es enfrentar los hechos de tu vida sin desanimarte por ellos.
Algunas personas enseñan un cristianismo que dice que los creyentes deben negar sus problemas y simplemente sonreír mientras viven la vida. Pero ese no es el camino de Jesús.
La fe nunca te pedirá que niegues la realidad. No es aferrarse al pasado ni vivir en negación. La fe no es una tontería obstinada.
Es posible que tengas que hacer un duelo legítimo por un diagnóstico que no has querido admitir o un sueño para tu vida que nunca se hará realidad.
Pero no necesitas caer en la autocompasión. Tienes que decirle a Dios: «No resultó como yo quería, pero sé que tienes un mejor plan para mi vida».
Así es la fe. Dios no ha terminado con tu vida. ¡Dios tiene cosas buenas guardadas para ti! Puedes enfrentar los hechos y elegir no desanimarte por ellos.
Cuando era joven, la autora y sobreviviente del Holocausto Corrie Ten Boom estaba comprometida para casarse. De repente, el hombre rompió con ella y se casó con una amiga. Ella estaba devastada. Nunca se casó y vivió como una mujer soltera.
Corrie Ten Boom no se encerró en sí misma, sino que reorientó su amor. Se convirtió en una de las líderes cristianas más amorosas del siglo XX, influyendo en millones de personas.
Solo lo hizo porque se negó a negar los hechos. Confió en Dios y amó a los demás a través de su fe.
Tú puedes hacer lo mismo.
Reflexiona sobre esto:
- ¿Cuál es la diferencia entre el duelo y el sentimiento de autocompasión?
- ¿Puedes pensar en alguna ocasión en la que hayas tenido que reconocer una verdad o una realidad difícil? ¿Cómo te ayudó tu fe a sobrellevar esa situación?
- ¿Cuáles son algunas de las formas en las que puedes ayudar a los demás a enfrentar hechos importantes con fe?

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