lunes, 29/06/2026.

Hola!

Una profunda confianza.

La confianza, es una de las cualidades más estimadas en las relaciones humanas. Mucho se basa sobre este principio. Para que alguna relación fructifique tiene que iniciarse desde la confianza entre ambas partes.

Desde la relación afectiva o sentimental entre esposo/esposa, padre-madre/hijos o cualquier relación intra familiar. Conexión entre amigos, correlación entre compañeros de trabajo, jefes o superiores y empleados, el nexo entre profesor/estudiante o abogado/cliente, médico /paciente, la convivencia entre vecinos… todo tipo de vínculo dependerá del grado de confianza que exista entre ambas partes.

Y, ¿Cuándo confías en esa persona ? Cuando es aquella persona que posee cualidades recomendables al fin que se destina… así pues, si eres padre… la capacidad de proteger y enseñar al hijo, si eres médico… la capacidad de cuidar, curar, apoyar a tu paciente… etc. Es decir, la relación que se basa en una confianza entera, es porque se tiene evidencia de la capacidad esperada; generalmente la persona que ejerce alguna autoridad o símil demuestra su capacidad y ya luego la otra parte confía y entrega su parte también.

No es fácil confiar en el otro… como norma general, necesitamos corroborar con hechos y no con palabras vanas, que ciertamente la persona es merecedor de nuestra confianza. De manera que si alguien espera ser confiable, debe pasar varios «aros de prueba.» – Primero demostrar que tiene la capacidad esperada (no es válido cuando la evidencia es contraria a lo que espera la otra parte) – Segundo, cumplir la palabra dada (no es válido prometer y no ejercer lo que se dijo) – Tercero, la honestidad en el trato (no es válida la hipocresía o el disimulo).

La confianza es la expresión de creer en alguien, es la firme esperanza que el otro cumplirá su parte, una seguridad inamovible. Se basa la confianza en el conocimiento que tienes del otro. La profunda confianza es la esperanza firme de que alguien cumplirá su cometido.

El libro de Job hace gala de la verdadera y profunda confianza que un hijo tiene en su Creador. Job un hombre que cumplía a pie juntillas con la Ley y con todo lo esperado de un hombre de bien, además que gozaba de salud, familia propiedades materiales; un día fue puesto a prueba: todo perdido, desolación, humillación, dolor físico y mental… no había aparente justificación para que tanta maldición estuviera sobre ese hombre de Dios, más pasó.

En la etapa más mísera que Job sufrió, ciertamente se quejó, se lamentó, más nunca deshonró a su Señor, al contrario reconocía que por ser Señor de señores, creador del universo, Job conoció que la potestad le pertenece, y aunque no comprendía el origen de sus males, sí comprendía la inmensidad de Dios y respetó sus designios con dolor y esperanza, no se amedrenta y confía:

Yo sé que mi Redentor vive,
Y al fin se levantará sobre el polvo;
Y después de deshecha esta mi piel,
En mi carne he de ver a Dios;
Al cual veré por mí mismo,
Y mis ojos lo verán, y no otro,
Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.

[Job 19. 25-27]

Y al cabo:

Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. [Job 42. 10]

Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero… [Job 42. 12 ]

Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
Y murió Job viejo y lleno de días. [Job 42.17]

Así, puede que las circunstancias sean duras, incomodas, difíciles, perturbadoras; te digo: concentrate en la esperanza en Aquel que su vida entregó por tí y que prometió, que aunque hubiesen aflicciones en este mundo, en Él hay paz.

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. [Juan 16. 33]

A través de la oración, puedes clamar como Job y seguramente hallarás reposo:

Salmos 34. 19: Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.

Salmos 107.15: Luego que clamaron a Jehová en su angustia,
Los libró de sus aflicciones; Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus prisiones. Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

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