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Orgullo/humildad
El rey David fue un hombre bendecido por Dios, y aún cometió errores… cómo humano al fin.
Desde su primera juventud le fue probado por el Señor que fue escogido por El, son múltiples los gestos de benevolencia de Dios hacia David. Puso a David, el Señor, el querer y el poder y venció a aquel gigante filisteo, para empezar! Luego le dió el trono cuando Dios desechó a Saúl (por su propia concupiscencia cayó Saúl), y en su lugar Dios colocó a David, que fue rey hasta sus 70 años, y su propósito fue cumplido en la vida.
Entre los sube y baja de David hubo de todo, pero lo que es válido en su vida más que nada era su capacidad para poner rodilla en tierra y clamar a su Señor, reconociendo constantemente sus miserias en humildad.
Cuidado con nuestro orgullo!, Cuando el Señor bendice y pone a las personas en puestos “superiores” para gobernar, dirigir o dar mandato a muchas personas, (digamos por ejemplo: Reyes y Gobernantes de países o dirigentes de grandes Instituciones, incluyamos lideres religiosos)… Podremos distinguir desde esos lugares lo qué hay en el corazón de esas personas: orgullo ó humildad.
Muchas personas que ocupan esos puestos encumbrados, también como los demás tienen habilidades y dones, los que fueron dados por el Señor … su creador… y al ocupar esos puestos se olvidan o no reconocen que están ahí porque Dios que controla este mundo los ha puesto ahí; por tanto en primera y en última instancia deberían responder con sus actos a los mandamientos de Dios.
Pero, muchas (o la mayoría) de las personas que tienen “poder” en este mundo no cumplen el propósito de ser un buen guía: hombre o mujer deberían ser honestos, justos y contar con discernimiento entre mal y bien.
Por qué se antepone a ese propósito desde caprichos hasta compromisos con lo mundano? David podría ser ejemplo para los “líderes” de este mundo caído, si leyesen sobre el rey David e incorporarsen en sus pensamientos lo que hizo, como se arrepintió hasta tomar la decisión de que en su vida la prioridad era pasar por la oración, el ayuno y el ruego a su Señor por misericordia.
Dios permita que cada persona que de una manera es lider en este mundo tenga en cuenta:
El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas. Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. [Santiago 1:8-15]
Las personas en eminencia: no deben tener doble ánimo, … al mal decirle bien y al bien nombrarlo como malo. Deberían pensar en su mente que el orgullo no lleva a ningún lugar bueno, que la humildad es la base para oír consejos sabios, sobre todo aquellos consejos que están en la Palabra de la Escritura.
Así pues, dejar atrás la concupiscencia humana y mirar a Dios de forma sincera podría ser la cura para la falta de humildad de cada mandatario de este mundo… sea cual sea el puesto de eminencia que ocupa.
Hay guía en la Palabra para seguir una buena línea para los que tienen responsabilidad de gestionar o liderar (de la cual se les pedirá cuentas en su día) ya sea gobernando, mandando, administrando; es decir, aquellos que rigen la vida pública, política, financiera y/o religiosa de millares de personas. Son pautas que en su sencillez encierran la sabiduría que podría «curar en salud» a un mandatario.
1.- De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares,Y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová?¿Y quién estará en su lugar santo? [Salmos 24:1-3]
Reconocer al creador.
2.- A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido; Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.[Salmos 25:1-4]
Pedir al Señor la capacidad de ser íntegro de corazón y que le muestre el camino de la verdad.
3.-Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado; He confiado asimismo en Jehová sin titubear. Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón. Porque tu misericordia está delante de mis ojos, Y ando en tu verdad. No me he sentado con hombres hipócritas, Ni entré con los que andan simuladamente. Aborrecí la reunión de los malignos, Y con los impíos nunca me senté. [Salmos 26:1-5]
Disponibilidad para la prueba, Mantenerse firme en la verdad y no quedar bien con lo malo como si fuese bueno.
Un mandato de la Palabra para los que forman parte de los millares que los lideres le regulan la vida:
Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
[1 Timoteo 2:1-4]
El Señor se acuerde de los lideres de este mundo y les toque el corazón con su amor, misericordia y juicio justo. Amén.


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