Lunes 05/02/2024.

Hola!

Cornelio.

De los ejemplos que hay en el Nuevo Testamento sobre la conversión de gentiles, me luce que la más significativa es la de Cornelio, al menos es el «punto de arranque» para que los evangelistas se acerquen a aquellos que no pertenecían al mundo judío. Los gentiles, por medio de la circuncisión se aproximaban a la religión judía, se convertían en hijos de Dios; y a los ápostoles se les hacía más natural que estas personas ya judías se convirtieran al Evangelio de Cristo. Había cierta resistencia, a evangelizar a los gentiles, extranjeros… sin embargo, a los que llamaban próselitos les era fácil hablarles de Cristo. (Lee Hechos 2. 10 y 4. 4)

NOTA: El término prosélito proviene del griego προσήλυτος (prosḗlutos) que significa literalmente “uno que ha llegado” o “uno que ha venido a unirse”. En el Nuevo Testamento se usa para designar a los extranjeros (gentiles) que se convertían al judaísmo.

Hay algo llamativo, los apóstoles escucharon del Señor que debían predicar el evangelio a todas las naciones, lo expone Mateo 28. 19: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…» (También en Marcos 16. 15, Hechos 1.8 y 2. 39) Y, siendo Pedro el portavoz de ese mandato en Hechos 2.39, se conoce que aún no había tal convencimiento en él, sobre evangelizar a los gentiles para que fuesen salvos… y tanto es así que es aleccionado. Antes de su encuentro con Cornelio, Dios le muestra que a nadie llame común o impuro (que debe pasar por encima de los estatutos de que es abominable juntarse con un extranjero).

Se rompe el prejuicio con Cornelio. Ahora sin tener que ser judío, sin pasar por la circunsición física… oír del evangelio, aceptarlo, da la posibilidad de ser salvo, de ser parte de la Iglesia cristiana sin importar el origen de la persona. [Hechos 10]

A la conclusión que llega Pedro, al fin, es que Dios no hace acepción de personas, [Hechos 10. 34- 35] Y el fondo del asunto, en toda la historia de la conversión de Cornelio es que Dios se agrada en toda nación del que lo teme y hace justicia; la prueba más fértil fue cuando sobre los gentiles que escuchaban a Pedro, en la casa de Cornelio, se derramó también el don del Espíritu Santo, lo cual dejó atónito a los fieles de la circunsición que habían venido con Pedro. [Hechos 10. 45-46]

Así pues, Cornelio, centurión de la compañía llamada «La Italiana,» a quien Dios llamó personalmente a que procurara un encuentro con Pedro (quien le daría las pautas de la Buena Noticia), era un hombre que mostraba piedad y temor a Dios, considerado un varon justo, fue evangelizado… no sólo él, sino, además toda su casa.