Capítulo 30

CAPÍTULO 30: HUMILDAD.
PREGUNTA CLAVE: ¿Qué significa valorar a otros antes que a mí mismo?
IDEA CLAVE: Decido estimar a otros más que a mí mismo.
VERSÍCULO CLAVE: No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad
consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no
sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás.
Filipenses 2:3-4
v CRISTO COMO NUESTRO EJEMPLO.
Jesús es nuestro ejemplo supremo de humildad. El Dios del universo podría haber
llegado a nuestro mundo en un caballo blanco con un gran séquito y mucha algarabía.
En cambio, vino a nosotros como un bebé nacido en un establo de padres pobres.
Lucas 2:1-20
Cuando Jesús estaba llegando al final de su tiempo en la tierra, deseaba dejar
grabada en sus discípulos la importancia de la humildad. Él lo hace de una manera
inolvidable.
Juan 13:1-17
Nuestro mapa
La humildad es una virtud impulsora en la vida y la comunidad cristiana.
Decidir estimar a otros más que a nosotros mismos fomenta la armonía y el amor. Lo
contrario de la humildad es el orgullo. Las personas orgullosas, normalmente, creen
que son mejores que los demás. Se esfuerzan por hacer las cosas a su manera, a
expensas de otros o alardean como una manera de mejorar una baja autoestima.
Cuando una persona demuestra tener la humildad bíblica, se alimenta de la “estima
de Dios” en su interior. Ha recibido el amor incondicional de Dios y acepta su valía
intrínseca como su hijo o hija, su identidad en Cristo.
Basándonos en esta creencia somos capaces de levantar a otros. Este capitulo
nos proporciona pasajes de las Escrituras en cuanto a los temas:

  • Cristo nuestro ejemplo.
  • Dios se opone a los orgullosos, pero da favor a los humildes.
  • La paradoja de la humildad.
  • El requisito de Dios.
  1. Jesús modeló un liderazgo basado en el servicio mientras estuvo en la tierra.
    ¿De qué otras formas podemos demostrar este principio además de lavando
    los pies de una persona?
    Siguiendo los pasos del Salvador, el apóstol Pablo le escribió una tierna carta a la
    iglesia de Filipos, pidiéndole que practicara la humildad. El citó a Jesús como modelo.
    Filipenses 2:1-13
  2. ¿A qué se hace referencia cuando se afirma que Jesús “se rebajó
    voluntariamente”? ¿Quién era Él antes que se rebajara a sí mismo? ¿Por qué
    hizo eso?
    v DIOS SE OPONE A LOS ORGULLOSOS, PERO DA GRACIA A LOS
    HUMILDES.
    A lo largo de La Biblia encontramos un patrón y es que Dios se opone a los
    orgullosos y da favor a los humildes. Los siguientes pasajes de los libros de Salmos y
    Proverbios son breves, pero sus mensajes resultan poderosos.
    Salmos 10:2-4; Salmos 18:27; Salmos 25:8-9; Salmos 147:6; Proverbios 3:33-34;
    Proverbios 11:2; Proverbios 16:18-19; Proverbios 18:12; Proverbios 21:4;
    Proverbios 21:24; Proverbios 22:4; Proverbios 25:6-7; Proverbios 29:23
  3. Anota todas las formas en que Dios se opone a los orgullosos y da Gracia a los
    humildes, que hayas visto al leer estos pasajes.
    Un ejemplo de Dios oponiéndose a los orgullosos y dando favor a los humildes,
    lo podemos encontrar en la historia de un joven hebreo llamado Daniel, que fue llevado
    cautivo de Jerusalén a Babilonia en el año 605 A.C. Allí, después de tres años de
    entrenamiento, Daniel recibió un puesto de responsabilidad al servicio del rey
    Nabucodonosor. Mediante la sabiduría divina, Daniel era capaz de interpretar sueños y
    pronto se convirtió en una de las figuras más prominentes de la corte real. Dios usó a
    Daniel para enseñarle a Nabucodonosor una lección memorable sobre la humildad. El
    libro de Daniel incluye la siguiente carta que el rey les escribió a sus súbditos con
    respecto a esta experiencia.
    Daniel 4:1-37

Santiago, el hermano de Jesús, escribió un libro de aplicación práctica para los
primeros seguidores de Jesús. La carta contiene un análisis del “costo-beneficio” entre
el orgullo y la humildad, lo cual es algo que Nabucodonosor pudo atestiguar
personalmente.
Santiago 4:1-17
En la primera carta de Pedro al grupo, cada vez mayor, de cristianos en Asia
Menor, les mandó a los creyentes de todas las edades que practicaran la virtud de la
humildad.
1ª Pedro 5:1-6
v LA PARADOJA DE LA HUMILDAD.
Una paradoja es una afirmación que parece contraria al sentido común y sin
embargo es verdadera. Quizá algunos crean que una persona humilde siempre pierde,
es menospreciada y se queda la última, mientras que alguien con menos humildad
siempre gana, sobresale y es el primero. No obstante, La Biblia enseña lo contrario. Hay
grandes bendiciones esperando para aquellos que demuestran humildad. Esto no
significa que la persona humilde siempre “gana “o “va primero” en el sentido mundano,
sino que puede experimentar verdadero gozo y contentamiento.
Mateo 5:1-12

  1. Identifica en el pasaje de Mateo 5, todas las paradojas de Dios (tales como
    regocijarse cuando somos perseguidos). ¿Has experimentado la verdad de
    alguna de estas paradojas en tu propia vida?
    No era nada extraño que multitudes de personas siguieran a Jesús y se reunieran
    en torno a Él para oírle enseñar y verlo hacer todo tipo de milagros. En una ocasión,
    después de que sanara a un chico poseído por un demonio, surgió una discrepancia
    entre los discípulos. Antes de que el orgullo se apoderara de ellos, Jesús reiteró el papel
    de la humildad en la vida del creyente.
    Lucas 9:37-48
    Esta pregunta acerca de quién de los discipulos sería el mayor surgió en varias
    ocasiones. Podríamos pensar que el mensaje finalmente ya habría sido entendido, pero
    no fue así. Cuando Jesús iba de camino a Jerusalén por última vez, los hermanos Santiago
    y Juan, dos discípulos del círculo íntimo, se acercaron a Él con una petición.
    Marcos 10:35-45
    Jesús mencionó a alguien que lo había entendido bien. Lo que dijo a continuación
    está en correspondencia con la paradoja de la humildad.

Mateo 11:11
¿Cuál fue el secreto del éxito de Juan? Juan mismo dio quizá la más breve
descripción de cómo llegar a ser humilde en una conversación poderosa con sus
discípulos.
Juan 3:22-31
Las personas que batallan para ser humildes, a menudo se ven atrapadas en el
orgullo o alardean de sí mismas. En la segunda carta que Pablo escribe a la iglesia de
Corinto, éste respondió a las críticas que recibió acerca de su ministerio. Usando un
estilo de escritura único, casi de forma irónica Pablo les presentó a sus lectores una
forma correcta de enorgullecerse.
2ª Corintios 11:21-30; 2ª Corintios 12:7-10
Aunque al final se convirtió en un de los seguidores más fiables de Cristo, Pablo
no siempre fue un siervo humilde de Jesús. Antes era arrogante y violento, un fanático
perseguidor de los cristianos. En su primera carta a Timoteo escribió, de forma honesta
y franca, acerca de este increíble cambio en su vida.
1ª Timoteo 1:12-17
v EL REQUISITO DE DIOS.
¿Qué requiere Dios de nosotros? Miqueas, un profeta enviado a Israel y Judá en
el siglo VIII A.C., respondió a esta pregunta con una convincente declaración. Dios sigue
requiriendo de nosotros hoy lo mismo que requería entonces.
Miqueas 6:6-8

  1. Miqueas nos dice que Dios espera que practiquemos la justicia, amemos la
    misericordia y nos humillemos ante Él. ¿Cómo se relacionan estas acciones?
    PASO DE ACCIÓN
    Memorizar las Escrituras es una valiosa disciplina que todos los creyentes deben
    ejercitar. Dedica unos minutos cada día a aprender de memoria el versículo clave de esta
    semana.
    VERSÍCULO CLAVE:
    No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los
    demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus
    propios intereses sino también por los intereses de los demás. Filipenses 2:3-4
    Recita la IDEA CLAVE de esta semana en voz alta. Mientras lo haces, hazte esta pregunta:
    ¿Refleja mi vida esta afirmación?
    IDEA CLAVE: Decido estimar a otros más que a mí mismo.

DISCUSIÓN DE GRUPO
Hablen de sus pensamientos y sentimientos acerca de las siguientes declaraciones. ¿Qué
afirmaciones son fáciles de enunciar con certeza? ¿Cuáles son más desafiantes y
porqué?
Evalúa tu nivel de confianza en las afirmaciones siguientes utilizando una escala del 1-6
_ Como hijo de Dios, no pienso de manera exagerada o degradante de mí mismo. No se me conoce como una persona que presume.
Estoy dispuesto a dar a conocer cualquiera de mis faltas a los cristianos
que se interesan por mí.
_
No me molesto cuando mis logros no son reconocidos.
I. Jesús modeló un liderazgo basado en el servicio. ¿De qué otras formas
podemos demostrar este principio además de lavando los pies de una
persona?
II. ¿De qué maneras están relacionadas la humildad y nuestra identidad en
Cristo?
III. ¿Cómo les enseño Jesús a sus discípulos la virtud de la humildad?
IV. ¿Cuáles crees que son los mayores adversarios de la humildad? ¿Cómo
podemos combatirlos?
V. ¿¿Qué prácticas espirituales nos ayudan a estimar a los demás por encima
de nosotros mismos?
VI. Jesús dijo que en el Reino de Dios los últimos serán los primeros y los
primeros serán los últimos ¿Qué significa eso para las personas que
desean posiciones de poder e influencia en la comunidad de la fe?
VII. ¿Que diferencia verán en nosotros si vivimos la humildad semejante a la
de Cristo a la del resto del mundo?

EPÍLOGO
Acabas de terminar de leer historias de personas reales que vivieron en tiempos
de antaño y tuvieron un encuentro con el único y verdadero Dios. Ellas fueron invitadas
a participar en el desarrollo de la grandiosa historia del amor de Dios.
Muchos creyeron; muchos no lo hicieron, sin embargo, para todos ellos fue un
viaje.
Vemos esto en una historia en particular de La Biblia. Un hombre le llevó su hijo
a Jesús para que lo librara de la posesión demoníaca:
Marcos 9:21-24
¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?—le preguntó Jesús al padre.
—Desde que era niño—contestó—. Muchas veces lo ha echado al fuego y al agua
para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.
—¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible.
—¡Sí creo!—exclamó de inmediato el padre del muchacho—. ¡Ayúdame en mi
poca fe!
En este momento, Jesús te invita a creer. A creer en Él y a creer las verdades que
se enseñan en las páginas de las Escrituras, las cuales guían nuestra vidas diariamente y
hasta la eternidad. Sé sincero como el padre de este muchacho y cuéntale a Jesús sobre
tus dudas y luego invítalo a ayudarte con tu poca fe. Él lo hará. Él no quiere que creas
estas verdades solamente en tu mente, sino desea que las aceptes en tu corazón, desde
donde influenciarán tu modo de vivir.
Esta es la promesa: “Lo que una vez pensaste que era imposible, ahora será
posible”. Mientras más crees, más ves y descubres el poder de Dios. Mientras más crees,
más Él te cambia desde dentro hacia afuera para que llegues a ser la clase de persona
con el que solo había soñado; alguien lleno de amor, gozo, paz, paciencia, bondad,
amabilidad, fidelidad, humildad y dominio propio. Estas virtudes se muestran en tu vida
como el fruto de un árbol para que otros lo disfruten.
Cuando pensamos y actuamos como Jesús, capacitados por su Presencia en
nuestro interior, poco a poco llegamos a ser como Él. Esto no es solamente la manera
de vivir más veraz y abundante, sino también constituye, en verdad, el mejor regalo que
podemos hacerles a nuestra familia y las demás personas que Dios sitúa de manera
soberana en nuestras vidas.
Por lo tanto, peregrino espiritual, CREE.
Prueben y vean que el Señor es bueno. (Salmos 34:8)