Capítulo 24

DOMINIO PROPIO


PREGUNTA CLAVE: ¿Cómo me libera Dios de las adicciones y los hábitos pecaminosos?
IDEA CLAVE: Tengo el poder de controlarme por medio de Cristo.
VERSÍCULO CLAVE: “En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su Gracia, la
cual trae salvación y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así
podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, mientras
aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y
Salvador Jesucristo.” Tito 2:11-13 (NVI)
v EL LLAMADO Y EL DESAFÍO
Dios desea que todos demostremos dominio propio. Sin embargo, frente a las
presiones externas, la batalla para mantener controlada a nuestra naturaleza
pecaminosa resulta bastante difícil. El escritor de Proverbios nos da opciones, entre
las que se destacan de manera evidente el dominio propio.
Proverbios 16:32; Proverbios 17:27; Proverbios 25:28; Proverbios 29:11
Los beneficios de tener dominio propio son numerosos. En el Nuevo Testamento,
Pablo le escribió una carta personal a su compañero de ministerio Tito, para que
designara ancianos en la iglesia que se reunía en la isla de Creta. El dominio propio
era una característica prominente que Tito debería buscar en esos líderes
espirituales. Pablo también lo animó a exhortar a todos los creyentes de todas las
edades a mostrar esa virtud, que obviamente se necesitaba mucho en Creta.
Tito 1:4-9; Tito 2:1-15
Nuestro mapa
El dominio propio es la habilidad para controlar nuestras emociones y
conductas. Todos en algún punto luchan con el dominio propio, lo cual se debe a la
naturaleza de pecado dentro de nosotros. Así que, ¿cómo Dios nos ayuda cuando
perdemos el control y dejamos que nuestra naturaleza de pecado nos domine?
¿Cómo nos libera de las adicciones y los hábitos pecaminosos? La Palabra de Dios
contiene la respuesta.
En este capítulo leeremos acerca de:

  • El llamado y el desafío.
  • Modelos de dominio propio: Malo y bueno.
  • Los cómos

EL LLAMADO Y EL DESAFÍO
Dios desea que todos demostremos dominio propio. Sin embargo, frente a las
presiones externas, la batalla para mantener controlada a nuestra naturaleza
pecaminosa resulta bastante difícil. El escritor de Proverbios nos da opciones, entre
las que se destacan de manera evidente el dominio propio.
Proverbios 16:32; Proverbios 17:27; Proverbios 25:28; Proverbios 29:11
Los beneficios de tener dominio propio son numerosos. En el Nuevo Testamento,
Pablo le escribió una carta personal a su compañero de ministerio Tito, para que
designara ancianos en la iglesia que se reunía en la isla de Creta. El dominio propio
era una característica prominente que Tito debería buscar en esos líderes
espirituales. Pablo también lo animó a exhortar a todos los creyentes de todas las
edades a mostrar esa virtud, que obviamente se necesitaba mucho en Creta.
Tito 1:4-9; Tito 2:1-15

  1. Considera cada referencia al dominio propio que aparece en Tito 2:1-15. ¿Por
    qué piensas que el dominio propio es una virtud clave que requieren muchas
    iglesias?
    v MODELOS DE DOMINIO PROPIO: MALO Y BUENO
    Durante los días de los jueces, los filisteos acosaron a Israel por cuarenta años.
    Sin embargo, una y otra vez, Dios levantó a una persona especial, un juez para liberar a
    Israel de esa opresión. Él intervino en la vida de una pareja israelita sin hijos y permitió
    que la esposa concibiera y diera a luz a Sansón, a quien usaría para liberar a Israel de esa
    atadura. Desde la concepción, Sansón fue una “nazareo”, un término que proviene de
    la palabra hebrea que significa “separado”, y Dios los bendijo con una fuerza sobe
    natural. Como señal espiritual y física de ese voto, Sansón nunca debía cortarse el
    cabello. De manera interesante, este hombre especial, uno de los últimos jueces de
    Israel, luchó tenazmente para tener dominio propio sobre sus pasiones sexuales; e
    irónicamente sentía una atracción particular por las mujeres filisteas. Por último, Sansón
    dejó que su falta de dominio propio se llevara lo mejor de él.
    Jueces 16:1-21
    A diferencia de Sansón, José ofrece uno de los mejores ejemplos en la Biblia de
    un hombre que ejerció un excelente dominio propio. Sus celosos hermanos lo vendieron
    como esclavo y el grupo de mercaderes que lo compró lo llevó desde su hogar en Canaán
    hasta Egipto, para luego volver a venderlo a un oficial importante de la corte de faraón.
    Aunque José fue castigado por sus captores debido a su dominio propio, Dios
    recompensó su fidelidad.
    Génesis 39:1-23
    v LOS CÓMO.
    La Biblia ofrece una instrucción práctica acerca de cómo crecer en la virtud del
    dominio propio. Una de las aplicaciones principales es “huir”. Huir de la persona,
    entorno o situación que nos tienta a perder el control. Corinto era un lugar dado a vivir
    una vida sin límites. En la carta de Pablo conocida como 1ª Corintios, él exhortó a los
    creyentes de ese lugar a mantenerse lejos del camino del mal para que no cayeran.
    1ª Corintios 6:12-20; 1ª Corintios 10:14:22
    Pablo reiteró el mandato de huir en sus cartas a Timoteo, las cuales le envió para
    ofrecerle al joven líder instrucciones con respecto a cómo guiar espiritualmente a la
    iglesia en Éfeso. Él escribió acerca de cómo evitar a los falsos maestros y la seducción
    del amor al dinero. También instó a Timoteo y los miembros de la iglesia a no estar con
    personas que los arrastraran a conductas impías.

2ª Timoteo 2:22 – 3:7

  1. ¿Cómo influyen las personas que nos acompañan en nuestra habilidad para
    tener dominio propio?
    Una segunda estrategia, también defensiva en naturaleza, en la lucha por
    preservar el dominio propio es resistir. Podemos domar nuestra lengua, reducir
    peleas y conflictos entre nosotros, controlar nuestros deseos egoístas y mitigar la
    influencia negativa del mundo y del diablo. Sin embargo, finalmente, el dominio
    propio total resulta inalcanzable. Nuestra naturaleza pecaminosa, o la carne, al fin
    nos desgasta y se lleva lo mejor de nosotros. La solución definitiva para conseguir
    dominio propio está en el “dominio de Dios”. El creyente tiene la presencia y el poder
    de Dios en su interior para vivir una vida no minada por nuestros deseos internos y
    la corrupción del mundo. Como creyentes, debemos echar mano de este poder a fin
    de llevar vidas productivas y eficaces.
    Santiago 3:1 – 4:10
  2. ¿Por qué es tan difícil controlar nuestra lengua?
    Pedro ofreció un consejo similar en su primera carta a los cristianos dispersos
    por las cinco provincias romanas de Asia Menor (la actual Turquía).
    1ª Pedro 5:8-11
    El apóstol Pablo presentó una estrategia diferente para practicar el dominio
    propio en nuestra vida, particularmente en el área de las pasiones sexuales. Encerremos
    estos deseos naturales dentro de los límites del diseño de Dios.
    1ª Corintios 7:1-9
    El dominio propio es verdaderamente imposible. Nuestra naturaleza pecaminosa
    al final nos desgasta y se lleva lo mejor de nosotros. Por fortuna, como creyentes
    contamos con la Presencia y el poder de Dios en nuestro interior para vivir una vida no
    minada por nuestros deseos internos y la corrupción del mundo. En la segunda carta de
    Pedro, desafió a los creyentes a hacer uso de este poder a fin de vivir vidas productivas
    y eficaces.
    2ª Pedro 1:3-11

Pablo también subrayó la importancia de confiar en el poder de Dios caminando
con el Espíritu Santo, a fin de permanecer en control. La solución definitiva para
conseguir el dominio propio está en el “dominio de Dios”.
Gálatas 5:16-25

  1. Después de leer el pasaje de 1ª Pedro y el pasaje de Pablo a los gálatas, describe
    con tus propias palabras como el “dominio de Dios” nos permite tener “dominio
    propio” en nuestra vida.
    La conclusión es que todos luchamos y caemos. Este fracaso puede hacer que la
    culpa nos abrume y nos escondamos de Dios. Dios conoce nuestras luchas y desea que
    “regresemos a casa”, a Él, sin que importe nuestra condición. Esto se demuestra con
    claridad en la parábola del hijo perdido.
    Lucas 15:11-24
  2. ¿En qué áreas de tu vida luchas con el dominio propio? ¿Qué desafíos
    enfrentas? ¿De qué forma te reconforta el conocimiento de la Gracia de Dios?
    PASO DE ACCIÓN
    Memorizar las Escrituras es una valiosa disciplina que todos los creyentes deben
    ejercitar. Dedica unos minutos cada día a aprender de memoria el versículo clave de esta
    semana.
    VERSÍCULO CLAVE: “En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su Gracia, la
    cual trae salvación y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así
    podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, mientras
    aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y
    Salvador Jesucristo.” Tito 2:11-13 (NVI)
    Recita la IDEA CLAVE de esta semana en voz alta. Mientras lo haces, hazte esta pregunta:
    ¿Refleja mi vida esta afirmación?
    IDEA CLAVE: Tengo el poder de controlarme por medio de Cristo.
    DISCUSIÓN DE GRUPO
    Hablen de sus pensamientos y sentimientos acerca de las siguientes declaraciones. ¿Qué
    afirmaciones son fáciles de enunciar con certeza? ¿Cuáles son más desafiantes y por qué?

Evalúa tu nivel de confianza en las afirmaciones siguientes utilizando una escala del 1-6
_ No soy adicto a ninguna sustancia: alimentos, cafeína, tabaco, alcohol o sustancias tóxicas. No tengo arrebatos de ira con los demás.
No tengo relaciones sexuales que sean contrarias a la enseñanza bíblica.
_
Controlo mi lengua.
I. ¿Cuándo es más difícil para ti mantener el dominio propio?
II. Con frecuencia, los cristianos “intentan con más fuerza” resistir al
pecado, pero fracasan. ¿Hay una mejor manera de combatir nuestros
impulsos pecaminosos? Si la hay ¿Cuál es?
III. ¿A qué pasiones te resulta más difícil decirles que no?
IV. ¿Qué está impidiendo tu habilidad para mostrar dominio propio? ¿Cómo
puedes vencer ese obstáculo?
V. ¿Qué paso de acción puedes dar esta semana a fin de aumentar tu
habilidad para huir de las situaciones pecaminosas y resistirlas?