lunes 23/03/2026

Hola!

A veces los de afuera…

El respeto a la autoridad, es de sabios; un consejo que se refleja en el pasaje que aparece en los Evangelios de Lucas (7. 1-10) y Mateo (8. 5- 13) El encuentro del Señor Jesús con aquel oficial romano, el centurión, es transcendental. En primer lugar, porque este hombre que se acerca a Jesús a pedir su favor, no es judío, es jefe de cien soldados, posiblemente tenía a su cargo el cuartel local de las tropas romanas que ocupaban el país; por lo que era una persona que ejerce autoridad militar controlando la zona, autoridad tenía, respetado sería.

El centurión conocedor de lo que esto significaba, se acerca al Señor y pide por la salud de su criado, interesante que esté preocupando por un criado, no un familiar cercano, lo que también habla a favor de este hombre y su sentido de la responsabilidad. Sabe que es un extranjero, un no judío, que su postura militar seguramente no era lo más admirado por la sociedad en que ejerce poder… este hombre que habrá oído hablar de Jesús, o habrá sido testigo de algún que otro milagro, le dice al Señor: «-Señor no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará…-»

Así pues, hombre con autoridad militar, extranjero, no judío… confía en la autoridad de la palabra del Señor, le reconoce como alguien con poder de Dios… se muestra humilde y respetuoso, aún sin compartir la fe judía, entendió que Jesús no sólo su presencia sino aún su sola palabra tiene poder.

Y esto maravilló al Señor: la fe del centurión, teniendo la procedencia que tenía. La importancia crucial de este pasaje radica en la advertencia del Señor a sus seguidores (gentes judías, de la zona, que conocían las escrituras de los profetas del AT); Jesús les aclara que muchos que llegarán de lejos sin ser judíos… digamos gentiles, extranjeros, sin conocer la Escritura del AT… compartirán la fe cristiana, serán también parte del pueblo escogido, y gozaran de la eternidad.

Lee detenidamente el pasaje y escudriña la escritura, porque ni una sola palabra que decía Jesús era en balde…

«Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;
mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
» [Mateo 8. 10-13]

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