Hola!
La cordialidad entre Dios y sus hijos.
Resulta impresionante leer sobre las conversaciones que mantenía Moisés con Dios.
En el AT, en el libro de Éxodo, se describe la íntima relación que existió entre ellos; entre el capítulo 31 y 33 se puede leer sobre los diálogos abiertos, honestos, sin «paños calientes,» y muy directos.
«Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera con su compañero.» [Éxodo 33.11]
Aún sin poder ver el rostro de Jehová, cuando Moisés se alejaba de la presencia del Señor su rostro resplandecía, reflejando la gloria de Dios… y le permitió Jehová verle de espalda al alejarse, mucha complicidad permitió a Moisés!
Luego de la muerte y resurrección de Jesús, las cosas se hacen más tangibles para nosotros, no hay que subir al monte, no hay que ser el líder del pueblo … sólo aceptar a Jesús como nuestro salvador, verle como quién es, será así posible esa peculiar cercanía entre Padre e hijo. Cada hijo puede mantener una conversación con su Salvador en la misma condición que esa cercanía de Dios y Moisés, el hijo humano y humilde, el Señor soberano y accesible.
Qué condicionantes permiten que se manifieste este especial diálogo?
Observa las circunstancias:
- Moisés fue escogido directamente por Jehová, el Señor (Nos amó primero y luego le amamos nosotros, lo aclara 1 Juan 4.19) Moisés hizo resistencia, después aceptó el propósito del Señor, fue obediente a pesar del temor que le entorpeció en sus inicios, pero no endureció su corazón ante el llamado, a nosotros se nos advierte en el NT: «Si oyeres hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones»[Hebreos 4. 7]. Moisés cumplió el propósito.
- Moisés se percató que había hallado Gracia ante los ojos de Dios, y de ahí intercedía por él mismo y por el pueblo duro de cerviz que lideraba. Es importante acercarse sabiendo que el Señor nos escucha, igualmente ante nuestras necesidades como cuando intercedemos por otros.
- Moisés aprendió de la fidelidad de Dios, y él correspondía defendiendo la Dignidad y Soberanía de Dios ante quienes le increpaban, se lamentaban, quejaban o pretendían desprestigiar la obra del Señor.
- Moisés rogaba para que la Presencia, protección y guía del Dios poderoso se mantuviera cerca del pueblo y Dios lo concedía.
Moisés se convirtió en hijo confiado que vivió en la seguridad que El Padre lo sostenía, un ejemplo muy a lugar para ésta generación.

