Hola!
Celebramos al que vive.
La Navidad, como todos conocemos, trata del recordatorio del Nacimiento de Jesús.
Por Amor a su creación y por fidelidad a su propia promesa el Padre envió al Hijo a la humanidad, para que siendo hombre, aún Santo, en sus hombros estaría el peso del pecado de toda la humanidad… el sacrificio por muerte de cruz sería el paso universal para derrotar a la Muerte que provoca el pecado… y la resurreción de Jesús es la Victoria sobre la paga del pecado.
Por este motivo, celebramos el nacimiento, sí… pero sobre todo la Resurreción, pues:
«Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.» [1 Corintios 15:13-17]
Ah! Vamos comprendiendo el punto álgido?
Supongo que si.
El para qué de la Encarnación del Señor, es lo más transcendetal que ha ocurrido en la Historia humana. Nunca ha habido, hay, ni habrá un hecho como éste. Ya vino el Mesías y vivió entre la humanidad: Jesús de Nazaret, su sacrificio es la clave de Salvación personal.
Ahora vive y reina el Señor:
«Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.» [1 Corintios 15:25]
Sin embargo… ocurrirá algo más… el Señor volverá en Gloria, en su tiempo y en su hora:
«Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.» [2 Pedro 3:8-9]
¿Entonces?
¡Entretanto celebremos al que Vive y Reina!
Celebremos a nuestro Abogado y Consejero, aquel que entró al mundo como hombre siendo Dios, por quién fueron hechas todas las cosas y por quien se mantienen, él volverá:
«… así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.» [Hebreos 9:28]
Resumen: El nacimiento del Mesías fue profetizado por los antiguos y se cumplió la profecía. El sacrificio sucedió y en ese instante fue abierto el lugar Santísimo a su pueblo. Se cumplió la promesa de la Resurreción para Salvación, así es afirmado su Reino, y volverá.
«Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.» [1 Corintios 15:57]
¡FELIZ NAVIDAD!

