Hola!
Lo perfecto.
Lo primero que hacemos cuando miramos algo terminado, es evaluar su grado de perfección, da igual el contexto o la situación; terminamos un trabajo: observamos qué calidad tiene, nace un niño: revisamos todo su cuerpo descartando alguna parte incompleta, te invitan a comer: miras el aspecto y pruebas el sabor que tiene la comida para calificar su grado de calidad, si alguien habla un idioma nuevo: estamos al tanto si la pronunciación, comprensión y escritura es totalmente correcta… y así hacemos en todo y con todo: valorar el grado de precisión y calidad que tiene. Alcanzar la perfección tiene relación directa con la terminación del proceso.
La palabra perfecto viene del latin: perfectus; significando que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea. Observa que tiene una relación íntima el término con bondad (cualidad de bueno) y excelencia (Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo). Y por supuesto, lo contario de algo perfecto será lo imperfecto, defectuoso e incompleto. Luego de revisar estos conceptos sobre el termino perfecto miremos a través de la Biblia para qué y por qué se usa.
«En cuanto a Dios, perfecto es su camino,…» [Salmos 18. 30a]
«La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma,…»[salmos 19. 7]
«Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.» [Mateo 5.48]
«En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.»[1 Juan 4.18]
«…mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.»[1 Corintios 13. 10]
Al repasar estos versículos podemos concluir que en El Señor nada hay inconcluso o imperfecto o defectuoso porque su ley, su camino, su accionar, definitivamente son perfectos y ese grado de perfección es a través el Amor (su esencia).
Pablo, en la 1ra Epístola a los Corintios utilizando la palabra griega τέλειος – teleios, (de la raíz telos cuyo significado es fin o completitud), revela de forma precisa la vía única de cercanía a Dios: el AMOR, el cual nunca deja de ser (como Dios, que es fiel), que engloba toda la VERDAD (como Cristo que es la verdad, la vida, el camino) y todo lo que hoy es en «parte o incompleto» será completado, concluido.
Pablo nos ilustra con un símil muy fácil de comprender: cuando fue niño hablaba como niño; evoca la inmadurez espiritual inicial con que comenzamos el camino a la santidad y, ya al ser hombre se deja atrás lo de comportarse como niño, lo que implica la madurez que hemos alcanzado… Ahora vemos a través de un espejo, de forma algo distorsionada, al final veremos cara a cara y conoceremos en plenitud como fuimos conocidos! Sin embargo, la perfección será conocida y saboreada pero sólo a través del AMOR, porque es lo que permanecerá, es lo único que termina lo incompleto.
El camino que nos muestra Pablo es excelente, va más allá de cualquier capacidad intelectual, don o talento, nos enseña sobre la preeminencia del AMOR, sin el cual nadie ni nada podría alcanzar la plenitud en ningún área de la vida espiritual ni cotidiana, ni llegará a conocer la Verdad, ni será libre, porque el amor cubre todas las faltas por Gracia, lo que es demostrado por El Señor con su muerte y resurrección, Y Pablo declara que al retener la Palabra del Evangelio, es decir que recibimos y en la cual perseveramos somos salvos, llegando en ese momento a lo perfecto.

