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La Autoridad.
Contar con autoridad, no es baladí; supone poder, potestad, mando, facultad, poderío y generalmente va abalada por un prestigio y crédito que reconoce a esa persona o institución ya por su cualidad y/o competencia a ejercer dicha autoridad. Y, por supuesto, supone tambíen una responsabilidad ante aquellas personas sobre las que se ejecuta la autoridad, no sólo es poseer la capacidad y conocimiento sino, tiene que estar provista de honestidad y seriedad, lo que provee facultad a dicha autoridad.
En la historia de la humanidad han existido miles de personas que han ejercido autoridad sobre los que le rodean, no voy a nombrar a nadie especificamente, pero todos conocemos desde reyes, militares, jefes de partidos políticos, gobernantes de naciones, etc. Todos con capacidad de mando sobre los que le han obedecido, o recibido sus desiciones, sin embargo, no todo el que tiene ese poder en sus manos, tiene el respeto de quienes le deben obediencia, en muchas ocasiones es el terror de recibir replesarias lo que provoca la obediencia.
La autoridad de Jesús, el mesías, no tiene que ver con la autoridad que puede poseer una persona por su condición de lider, mandatario o rey, nada que ver. Jesús fue puesto en entredicho en muchas ocasiones por aquellos que le seguían y aquellos que le perseguían… todos observaban que había algo sobre natural que lo proveía de la palabra certera y de esa autoridad fuera de lo común, que ejercía sobre las personas, la naturaleza y aún más asombroso sobre los demonios.
Fue escuchado por el poder de su palabra: «Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraban de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tenía autoridad, y no como los maestros de la ley.» [Mateo 7. 28-29]
Fue interpelado por su poder: «Jesús entró en el templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo. -¿Con qué autoridad haces esto? -lo interrogaron-. ¿Quién te dio esa autoridad?» [Mateo 21.23]
Fue causa de discordia y sorpresa pues no comprendían de dónde provenía su autoridad: «Todos se quedaron tan asustados que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva, pues lo hace con autoridad! Les da órdenes incluso a los espíritus malignos, y le obedecen.»» [Marcos 1. 27]
Fue reconocida y respetada su autoridad: «Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.» [Mateo 8.9]
Jesús podía dar autoridad, por ejemplo a sus discípulos: «Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.«[Mateo 10.1]
Jesús puesto en evidencia aún, antes de ser crucificado: «Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte?
Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.»[Juan 19: 10-11]
¿Qué piensas de la autoridad de Jesús? ¿De dónde viene su autoridad, cuál es la fuente?
«El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción. El Padre ama al Hijo, y ha puesto todo en sus manos. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios.» [Juan 3. 34-36]
Por lo que, la autoridad de Jesús viene de quién es, el Hijo de Dios, su mensaje, su Palabra, fueron confirmadas, por lo que hizo y por su resurrección, hoy es palpable esa autoridad, y reconocerla «es construir sobre la roca tu casa,» ninguna tempestad podrá derribarla.

