Hola!
¡De ninguna manera!
En muchas ocasiones y en muchos aspectos, nos hacemos una idea de algo, y creemos que «esa idea» es la verdad; mas, la verdad está fuera de la manipulación de nuestra mente. Somos capaces de justificar un pensamiento o acción desde la perspectiva en que estamos varados y creemos que la realidad es aquella que se amolda a nuestros intereses… y no hablo en términos de Física: que dice que la ley de la relatividad existe, hablo sobre esa interpretación que distorsiona la verdad acorde a nuestro acomodo.
La epístola a los Romanos, que escribe el apóstol Pablo alrededor del año 55 dC. dedicada a la Iglesia en Roma, puntualiza claves de la fe cristiana: Dominio del pecado sobre los seres humanos, la incapacidad de la Ley de Moisés de salvar al pecador, la Gracia de Dios revelada en Cristo, la justificación por la fe y los frutos del Espíritu.* [ Comentarios de Biblia Estudio reina- Valera 1995] Y, en esa Epístola reiteradamente aparece la frase: ¡De ninguna manera!, precisamente para alertar que lo que podemos interpretar, no es la verdad de la realidad que nos presenta El Evangelio de Cristo.
Vamos a ilustrarlo parafraseando los versículos siguientes:
Rom 3. 3-4: La incredulidad de algunos, ¿habrá hecho mala la fidelidad de Dios? ¡De ninguna manera!: No, porque Dios es veraz y todo hombre mentiroso, más aún si Dios fuese sometido a juicio, sería evidente que tiene la razón. Es decir, puedes pensarte lo que quieras pensarte, que Dios es fiel en su Palabra.
Rom. 3-9: ¿Puedes asumir que eres mejor que otros, porque crees en Dios o porque haces obras buenas?, pues no, ¡De ninguna manera!, pues hemos demostrado que todos judíos y gentiles, están bajo pecado: «No hay justo, ni aún uno…» (Salmos 3)
Rom. 3.31 ¿La Ley es invalidada por la fe? ¡De ninguna manera! pues, mas bien confirmamos la Ley, ya que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley, es decir la jactancia queda excluida por la ley de la fe.
Rom. 6.1 Cuando el pecado abundó sobre abundó la Gracia, pues la gracia reinará por la justicia para vida eterna mediante Jesuscristo… entonces vas a decir: -Ah! puedo pecar- ¡De ninguna manera! porque los que hemos muerto al pecado (por el bautizo en Cristojesús) hemos nacido para andar en vida nueva.
Rom. 6.15 ¿Vas a pecar porque no estas bajo la Ley sino bajo la Gracia? ¡De ninguna manera! porque has sido libertado del pecado para ser siervo de la justicia.
Rom. 7.7 ¿Diremos que la Ley es pecado?¡De ninguna manera! porque antes de la Ley ya había pecado en el mundo (Rom. 5. 13), donde no hay Ley no se inculpa el pecado. El pecado se conoce por la Ley.
Rom. 7. 12 De manera que la Ley es santa y el mandamiento santo, justo y bueno… entones ¿lo que es bueno vino a ser muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien, el pecado, para mostrarse como pecado, produce la muerte en mi por medio de lo que es bueno, llegando a ser extremadamente pecaminoso por medio del mandamiento. (Rom. 7. 13)
Rom. 9.14 Diremos: ¿Hay injusticia en Dios? ¡De ninguna manera! Dios tiene misericordia de quien tiene misericordia y se compadece del que se compadece, así que no depende del que quiere, sino del propio Dios. (El propósito de Dios conforme a la elección permanece, no por las obras sino por el que llama (Rom. 9.11))
Rom. 11.11 ¿Será que los israelitas al tropezar, cayeron definitivamente? ¡De ninguna manera! Por la transgresión de los israelitas vino la Salvación a los gentiles… ¿Cuánto más será su plena restauración? Observa la bondad y la severidad de Dios, (Rom. 11. 22) la severidad ciertamente para los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en la bondad, pues de otra manera tú también serás eliminado. Y, poderoso es Dios para volver a injertar en el buen olivo.
Así podemos concluir que lo que nos preguntamos poniendo en duda algunas cosas de la Escritura, guiándonos por opinión humana, de ninguna manera hace que la Verdad de Dios deje de estar siempre por encima de cualquiera de nuestras posibles especulaciones. Dios es fiel y eterno en su Verdad. Lee detenidamente la Carta de Pablo a los Romanos y será enriquecido tu conocimiento sobre Dios.

