Hola!
Cerciórate primero.
Andamos por ahí como flotando… sin percatarnos que todo lo que oímos o vemos puede que NO sea verdad… ahora de moda: el tema bulo, fake news, o como quiera que lo llamen, todos sabemos que son conceptos «monos» para no decir la palabra: mentira, engaño, en fin, retorcer algo al contarlo con tal de suplir la verdad. Esto es lo que sucede en la actulidad en el mundo, que si noticias, que si historietas… según el postor se acomoda la historia que se cuenta. Deberíamos escudriñar antes de creer.
Y esto no es algo nuevo, la mentira y el engaño han acompañado a la humanidad desde siempre. Es posible que por eso seamos tan simples al evaluar lo que nos cuentan y nos dejamos llevar por el primer «cuentista» que nos «ilustra.» Apliquemos esto a algo mucho más profundo que las cosas del mundo (política, vida social, etc.), apliquémolos también a lo que escuchamos de la Palabra en boca de un falso profeta escurridizo que puede llegar a engañarnos, sino somos conocedores de lo que está manifestando.
La Primera Carta del apostol Juan, nos advierte sobre esto y nos da las pautas a tener en cuenta para no equivocarnos:
1ro.- Ten en cuenta que sí existen los falsos profetas.
2do.- Ten en cuenta que el espíritu del anticristo está en este mundo.
3ro.- Ten en cuenta que el que confiesa que Jesuscristo ha venido en carne, es de Dios.
Si nos cersioramos primero y sopesamos si el que habla dice verdad o no, entonces no seremos arrastrados a una falsa creencia, a una «fe» manipulada o que tergiversa la Palabra verdadera.
La distinción principal es si el espíritu reconoce a Jesuscristo como Dios hecho carne, quien es el camino, la verdad y la vida y que sólo a través de Él conocemos al Padre. Aunque, también hay otras sutilezas que despejan dudas: El espíritu del anticristo, habla de las cosas del mundo de forma muy complaciente (porque son profetas del mundo), por ejemplo, si conoces los mandamientos primeros: NO matarás, NO darás falso testimonio, NO robarás, etc. podrás dilucidar que todo aquel que te proponga hacer lo contrario de esto es «malo,» así es probable que te percates enseguida que no viene de Dios. Más, sin embargo, el espirítu de error no irá de frente, no dirá toda la mentira, la envolverá, dirá: – No matarás, pero si es un feto al que hay que eliminar que no se entera, eso no es matar-, por ejemplo; porque según las circunstancias podrías actuar, y estarías actuando bien ya que ese feto es un problema para tu vida. – NO robarás, pero si te hace falta algo o te gusta, cógelo-. NO dirás falso testimonio, pero si te vas a complicar, una mentira no le hace daño a nadie-. Otras más sútiles aún: – Dios prospera a sus hijos! Seguro que si diezmas te harás millonario-
Aún hay más. Puede, que el falso profeta te diga directamente que debes cumplir las antiguas leyes, aquellas mismas que derogó el Señor al rasgarse el velo (Marcos 15. 38), y he ahí que está fuera de la Verdad; Jesús vino y cumplió toda la Ley de Moisés y luego impuso otra más universal y abarcadora:
«Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.» [Marcos 12. 30-31]
Entoces, cómo saber si alguien viene de un espíritu de error o de verdad? La respuesta la tiene El Señor: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.» [Juan 13. 35]
Puedes descubrir al falso profeta si:
«… no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.» [1 Juan 4. 3]
«Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?«[1 Juan 4. 20]
«El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.» [1 Juan 4.8]
Lee detenidamente la 1 Carta de Juan, te enseñará a identificar al profeta verdadero, al Espíritu de verdad, servir en humildad dice mucho del profeta.

