Lunes 20/05/2024

Hola!

El qué es y el por qué es.

Distinguir entre qué es y por qué es, es una cuestión importante. Muchos conocen qué hacer, pero, no saben el por qué de ese «hacer.» Investiguemos un poco sobre la distinción entre el qué y el por qué.

Qué: es un adjetivo interrogativo, averigua sobre: identidad, clase o tipo, cantidad, magnitudes. Así que usted puede conocer una cosa ya que es capaz de identificar su identidad, tipo o cantidad, por ejemplo, usted puede conocer qué es una boda… por poner un ejemplo.

Porqué: Indica la causa, razón o motivo, origen y fundamento. Usted, tal vez, no sabe el porqué de darse en casamiento o matrimonio, la verdadera razón y propósito de darse en matrimonio, es decir el origen y fundamento de este acto, si lo sabe, tratará el asunto con sabiduría.

Es decir, podemos concocer el qué hacer… vamos a darnos en matrinomio y no saber el porqué es bueno tomar la decisión de formalizar un matrimonio, pues Dios lo instauró como algo especial. Tan especial es la relación para Dios entre esposa y esposo, que es el ejemplo que utiliza para mostrar el vínculo de Dios con su pueblo.

Las respuestas que obtengamos personalmente sobre esas dos interrogativas: qué-porqué, darán la pista sobre si hay conocimiento (inteligencia)-sabiduría(sapiencia) en alguna cosa que proyectamos en nuestra vida; se puede fundar cualquier cosa sobre un conocimiento dada la inteligencia; pero, será imposible mantener en el tiempo lo que se fundó sino se maneja con sabiduría. Así pues una cosa es la inteligencia y otra es la sabiduría.

INTELIGENCIA: Capacidad de entender o comprender; es decir, entendimiento, intelecto, raciocinio, ingenio.

SABIDURIA: Conducta prudente en la vida, grado más alto de conocimiento.

En la actulidad que nadamos en la abundacia del desarrollo: tecnológico, digital, industrial y cualquier otro conocimiento, nos urge ahondar en sapiencia, en saber conducir al BIEN todo ese desarrollo. Cada día hay menos prudencia en cada paso de avance del conocimiento, nos hemos habituado a dejar atrás una serie de principios sabíos porque supuestamente son arcaícos y retrógados, y esto conduce a que no sepamos manejar nuestras vidas. Es difícil, casi imposible, a sin sabiduría levantar una vida, una familia, una generación, una civilización y mantenerla en el tiempo.

Sí usted se desenvuelve con sabiduría, no sólo procurará adquirir conocimiento sobre algo, sino que buscará en profundidad por qué es, y qué utilidad tiene para su vida, más aún para su vida espiritual y alma. Dice Job en su alegato «la sabiduría es mejor que las piedras preciosas.» [Job 28. 18b] Refiriéndose, a que toda riqueza de este mundo sin ser manejado con sabiduría, no llegará a buen resultado; continúa Job explicando que la sabiduría no está al alcance del hombre: «Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?
No conoce su valor el hombre, Ni se halla en la tierra de los vivientes.» [Job 28. 12-13] «¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia? Porque encubierta está a los ojos de todo viviente, Y a toda ave del cielo es oculta.» [Job 28. 20-21] La respuesta no se hace esperar:

«Dios entiende el camino de ella (sabiduría), Y conoce su lugar.
Porque él mira hasta los fines de la tierra, Y ve cuanto hay bajo los cielos.
Al dar peso al viento, Y poner las aguas por medida;
Cuando él dio ley a la lluvia, Y camino al relámpago de los truenos,
Entonces la veía él, y la manifestaba; La preparó y la descubrió también.
Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.» [Job 28. 23-28]

Conclusión: el por qué se extrae de la sabiduría y ésta proviene de Dios, es su fuente excelente, la cual se desarrolla por la obediencia a Dios.

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. [Santiago 1.5]