Hola!
Ananías.
El nombre Ananías, significa: Jehová ha sido benigno. Este nombre aparece al menos 4 veces en las Escrituras; un compañero de Daniel se llamaba así, (Daniel 1. 6). Otro, fue alguien que engañó con sus ofrendas y se desplomó y murió al descubrirse todo, (Hechos 5.1). Otro aparece en Hechos 9.10 al que me referiré y por último en Hechos 23.2; 24.1 se habla del Sumo sacerdote ante quien fue Pablo juzgado y quien lo envió al gobernador romano Felix.
Ananías, era un seguidor de Cristo, vivía en Damasco, seguramente es un fiel seguidor, porque el Señor le da una encomienda bien difícil, era poco probable que alguien intentara realizar dicha obra sino era un obediente y fiel cristiano. Ananías sería el que llevara a Pablo de Tarso la Palabra, nada más y menos que al primer perseguidor de cristianos – ¡Algo inaudito!-
Pablo (Saulo) fue intersectado por el Señor en el camino a Damasco. Él mismo se buscó su misión… acabar con los del «Camino»que contaminaban la tranquilidad del mundo del judaísmo en esos tiempos; pero… para Dios las cosas son como deben ser y no como nos imaginamos… y Saulo fue sorprendido (literalmente) por un resplandor de luz del cielo que le rodeó y cayó en tierra; oyó una voz: – Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? [Lee Hechos 9. 1-18] Resultado: Pablo fue llevado por sus hombres hasta Damasco, y allí ciego, tres días sin ver ni beber, ni comer… sólo oraba… necesitaba urgentemente una explicación.
Aquí entra Ananías en acción. Debía imponer las manos a Saulo para que recobrase la visión. Ananías, dudó, replicó al Señor: -¿Sabes quién es Saulo, a lo que se dedica?… ¡Por supuesto que es peligroso acercarse a él (no es una idea muy prudente que digamos), ni tampoco es que sea merecedor de la Gracia del Señor, se la pasa martirizando a los cristianos! Como nos pasa a todos, Ananías se debatía entre la lógica y el mandato del Señor. El Señor insistió: – Es instrumento escogido, será quien lleve mi nombre a los gentiles, le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi Nombre. Y ciertamente se cumplió, Pablo se conoce como el apóstol de los gentiles, y en 2ª Corintios 11. 23.28 el propio Pablo describe todo lo que había sufrido en sus carnes por ser ahora seguidor de Cristo.
El caso es que Ananías obedeció. Esto es lo que da importancia a la vida con propósito de cualquier persona; éste Ananías fiel servidor, estaba ahí, en el día a día… hasta que el Señor mostró su real propósito: es quién con autoridad a través de la imposición de manos comunicaría el don del Espíritu Santo a Saulo y le devolvería la vista física también.
Fue y cumplió su acometido: llamando Hermano a Saulo, le dijo que el Señor Jesús, que se apareció en el camino por donde venía, también me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo, lo dijo poniendo sus manos sobre él.
Conclusión: Saulo tuvo un encuentro personal con el Señor, Ananías fue quien mostró y confirmó que sí fue el Señor Jesús quien se le presentó en el camino a Damasco… Anaías fue el testigo de la obra del Señor sobre Saulo, confirmó su conversión.
Estate atento, el Señor te mostrará claramente tu propósito, sin duda, cuando sea preciso.

