Hola!
Tu mundo interior.
Todos estamos conscientes de que vivimos en este mundo terrenal, que aquí debemos desarrollar todo nuestro potencial. De alguna forma, todos tenemos un conocimiento básico de cómo mantenernos vivos y sanos, por ejemplo: tener una alimentación adecuada y procurar el descanso, estos son dos pilares que instintivamente se manifestarán en toda la existencia, y según crecemos, conscientemente lo ejercitamos, poniendo en práctica lo que culturalmente se aprende, así cuidamos mejor o peor de nuestro cuerpo físico. Pero, además hay un mundo interno: pensamientos, creencias, actitudes, valores y las emociones que afloran habitualmente mostrando lo que sentimos; de ese mundo interno, íntimo y privado al que debemos prestrar mucha atención, surgirá todo lo que nos comunica con el exterior.
Cuidar la relación interna: nosotros con nosotros mismo, tú-contigo, es fundamental. ¿En qué depositas la atención de tu persona? A veces hay que rebobinar, parar, y perguntar: ¿Me estoy prestando atención?¿Que mensajes me hago llegar?¿De qué hablo conmigo? Porque, aún sin ser consciente del pensamiento hacia tu persona, puedes autosensurarte, autocriticarte de manera no justa; lo que conlleva a inferir a tu estado de ánimo un efecto no positivo. Tal vez, alguna idea irracional, ronda tu cabeza menospreciendote. Para mejorar esto, lo primero es parar, identificar esos diálogos personales auto-destructivos que se maniefestarán en desánimo, envidias y baja autoestima… sin embargo, si paras y haces una autoevaluación: ¿En qué soy bueno?¿Si me esfuerzo, de qué soy capaz? Lograrás una autoestima más sólida… y posiblemente te persivirás de forma más realista.
La Psicología, como ciencia, estudia precisamente ese mundo interior, y admite que el equilibrio interno es fundamental para la buena relación con el mundo exterior. El desarrollo y evolución de toda persona, depende mucho de cómo «cultiva» ese mundo interior. Para la salud mental y la sensación de satisfacción y/o felicidad es indispensable un mundo interior sosegado, libre de error y del vicio de la negatividad.
Con todo, puedo decir que ese mundo interior, intrínseco de cada cual, se merece más atención por nosotros mismos… a veces te sentirás vacio, sin paz y perdido… y es que ese mundo interior está necesitando atención… resultado de que estamos más atentos al mundo exterior y sus exigencias que a nuestro interior… Ese mundo interior profundo: El espíritu, El alma… se vivífica cuando inclinamos el corazón y regresamos a nuestra esencia, para nutrirse de la Verdad. Escuchamos a nuestro mundo interior que dice: – Estoy desolado, triste, desauciado, extraviado – … La solución definitiva: Conéntate con tu esencia. Eres creación de un Dios amoroso y misericordioso; pues, «Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.» [Job 32. 8]
Presta atención a lo que te pide tu mundo interior, cuando hay silencio porque todo lo externo se apaga, cuando estás solo contigo: ¿Qué te dice tu mundo interior?¿Qué carencias sufre?¿Qué falta para sentirse libre y en Verdad? El aliento de Dios y su Espíritu son la simiente de tu mundo interior.
«… Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan…» [Isaías 42.5]

