lunes 26/06/2023

Hola!

Aprender a pronosticar.

La Ciencia ha desarrollado una Disciplina llamada Metereología; se dedica al estudio de los fenómenos metereológicos, valga la aclaración … pero es de suponer que todos conocemos de que va … pues en cada telediario informativo de Noticias, hay un espacio dedicado a este asunto, y eso en todo el Mundo. Pues esta Ciencia se caracteriza más que nada, por pronosticar qué sucederá en las próximas horas o días con el Clima…- «Bajaran las temperaturas, Ola de frío…subirán las temperaturas, Ola de calor… lloverá, DANA o gota fría…habrá tormenta, Huracanes, ciclones, tornados… se acerca un período de sequía…, etc.» Y esto cómo lo hacen? Si; cómo logran adelantarse al acontecimiento y decir qué pasará… pues a través de la Observación, que es la primera herramienta que tiene la Ciencia para descubrir un evento, y luego predecir algo futuro a partir de los indicios, se repite un suceso y se convierte luego en la evidencia… pues siempre que va a suceder «eso,» antes hay ciertas caracteríscas.

A lo que voy es, que apernder a pronosticar (que no es lo mismo que profetizar), es aprender primero a Observar, lo que significa: examinar atentamente, reparar, advertir, mirar con atención y hasta ahora… estarás preguntándote: «- Y esto qúe tiene que ver con la vida cristiana? Pues, resulta que tiene que ver mucho.

El Señor Jesús entre sus enseñanzas animaba a sus díscipulos a que aprendieran a Observar, para no permanecer desprevenidos.

«También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.» [Lucas 21. 29-30]

Aprendiendo a observar se detecta con cierta facilidad qué sucederá con un alto por ciento de probabilidad ( no es adivinar), si reparamos en los detalles sabremos qué está por suceder cuando detectamos cierto indicio. Es necesario observar todo de lo que nos rodeamos, de quienes nos rodeamos, de qué hablamos o qué escuchamos, qué hacemos y con qué intención, qué hábitos [conducta llevada a cabo con regularidad] cultivamos en nosotros y en nuestra descendencia, qué principio biblíco cumplimos o pasamos por alto. Observar los eventos positivos y negativos en que participamos, nos resultará en poder pronosticar qué sucederá, qué podemos esperar y qué consecuencias sufriremos o disfrutaremos.

«Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.» [Lucas 21. 31]

Continuando la cita bíblica de arriba: la exhortación del Señor se refiere directamente por qué debemos estar alertas. Observando las señales de estos tiempos podemos preveer, qué es engañoso para nuestro corazón y qué nos daña en la relación personal con Dios o, no nos deja comenzar una relación real y honesta con Dios; quedaríamos atrapados como con un lazo, sería una lamentable situación por no estar preparados, al preferir permanecer en un «sopor» modernista, creyéndonos que aún no es el «tiempo;» ¡sin embargo, nadie conoce qué día sucederá, ni a qué hora! … ni de la muerte… ni de la llegada del Reino (ésta será precedida por señales y eventos naturales que conmocionaran a todos)

«Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.» [Lucas 29. 34-35]