lunes 19/06/2023.

Hola!

Los Evangelios narran de forma muy explícita el ministerio del Señor Jesús, exponen con detalles la forma en que mostraba su poder. La evidencia muestra quién es.

Cada hecho descrito asombra; aún hoy, a la vuelta de más de 2000 años; los evangelios describen sucesos inexplicables para el conocimiento humano de la época, aún inexplicables para el actual conocimiento de las ciencias y de las leyes de la Naturaleza, que disfrutan los seres humanos a día de hoy; un milagro es un suceso que no sería explicable por leyes naturales o científicas.

Recordad que brindó alimento a más de 5000 hombres junto a sus familias, y repitió la hazaña con 4000, convirtió agua en Vino en aquella boda, controló una tespestad, permitió la pesca cuando ya no habían peces en el lugar… en otras ocasiones fue más allá, lo que a mi en lo personal más me impresiona, es que sanó enfermos: pero, generalmente los sanó de enfermedades que, aún a fecha de hoy entre el acervo de logros de la Medicina no existe cura para tales casos; como la Lepra, la Epilepsia, la Paralísis de nacimiento, la Ceguera, la Sordo-mudez… expulsa espíritus inmundo del cuerpo de personas que luego quedan liberadas y más lejos llegó: resucitó a los que ya pasaban horas o días de estar muertos.

Esa obra sobrenatural que caracterizó el ministerio de Jesús, fue una intervención especial, gratuita y reveladora del amor que tiene a su creación y a la vez, la manera de convencer a través de los «ojos del cuerpo» a la gente que le rodeba de que sí es el Hijo de Dios. «Jesús hizo muchas otras señales milagrosas en presencia de sus discípulos, las cuales no están registradas en este libro.» [Juan 20. 30, NVI]

Y podemos preguntarnos: ¿Para qué los milagros? ¿Qué propósito cumplen? El mismo propósito que cumplían los milagros que aparecen expuestos en el Antiguo Testamento: la apertura de las aguas del mar rojo, la Zarza ardiente, la vara de Aaron, el maná, la purificación de las aguas del Jordán… y una larga lista; que revelan el poder del Creador, el amor por su Creación, y la misericordia que despliega hacía ella.
«Pero éstas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer en su nombre tengan vida.» [Juan 20.31, NVI]

Así que, esa obra a través de hechos que invaden los límites de las leyes de la Naturaleza, los milagros, son la confirmación de que Dios regula y domina su creación; son hechos que permitieron y permiten hoy confirmar la Fe; desde dos punos de vistas:

1.- «Porque me has visto, has creído –le dijo Jesús–; dichosos los que no han visto y sin embargo creen.» [Juan 20. 29] y

2.- «Y por la incredulidad de ellos, no hizo allí muchos milagros.» [Mateo 12. 58, NVI]

Alguien necesita acentar o aunmentar su fe sobre la base de haber «visto,» o alguien necesita CREER primero para poder «ver.»

Hoy los milagros que vienen del Señor, tienen la misma razón de ser: Acentar la fe, y convecer al icrédulo.

Hay un milagro excepcional, el cúal si lo crees… te dará la Salvación definitiva, y es la resurreción luego de muerte en cruz de Jesús el unigénito hijo de Dios, si crees en su muerte sacrificial, y en su resurreción … no te perderás: Juan 3.16.