lunes 12/06/2023.

Hola!

En discordia con la Palabra.

En muchas ocasiones, al leer o escuchar la Palabra de Dios, es decir La Biblia, enseguida traemos a nuestro terreno lo que dice… nos apresuramos a hacernos una «película» sobre eso que creemos entendemos de lo que dice, poniendo en juicio la Palabra de Dios, por ejemplo: aquellos pasajes que dan pautas de comportamiento, muchas veces nos hacen sentir incómodos y nos decimos: – Oh! pero eso sería para aquella época… los tiempos han cambiado. –

Vamos a darle una vuelta de rosca al termino Discordia, para que no haya dudas…

DISCORDIA: desavenencia de voluntades u opiniones. Sinónimos de DISCORDIA: desacuerdo, desavenencia, diferencia, disconformidad, discrepancia.

En la Biblia ya se aclara que dá igual que estés o no de acuerdo con algo de lo que dice la Palabra, porque en la Palabra está todo dicho.

«Sé además que todo lo que Dios ha hecho permanece para siempre; que no hay nada que añadirle ni quitarle; y que Dios lo hizo así para que se le tema.
Lo que ahora existe, ya existía; y lo que ha de existir, existe ya. Dios hace que la historia se repita.»
[Eclesiastés 3. 14-15, NVI]

Más claro:

Jesús dijo a propósito de cumplir la Ley y los mandamientos: «Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.» [Mateo 5. 18, NVI]

Dejame decirte algo: Claro que los tiempos han cambiado, claro que la vida, la historia de la humanidad ha evolucionado; sólo que, debíamos tener en cuenta una cosa: El Dios único que describen las Escrituras es Eterno al igual que su Palabra.

Una cosa es que hay pasajes en que se relata el contexto histórico de la época en que se recogieron los hechos ocurridos y otra cosa son los exactos conceptos y mandatos expuestos en la Palabra a través de los cuales Dios enseña sobre la conducta y actitud que debe caraterizar a un cristiano.

A veces tenemos disconformidad con los dictámenes que nos enseña La Biblia: Los mandamientos son una de esas pautas y más, esa serie de consejos ( como los que hay en el Libro de Proverbios) son, con los que el Señor nos quiere llevar a vivir una vida decente, sin aflicciones y acorde a la Fe.

Un momento, párese y observe: ¿qué carácteriza nuestra generación? Egoísmo desmedido, una cultura del «yo,» el egocentrismo, el yo puedo con mis propias fuerzas. Tambíen, nos creemos que la belleza exterior, del físico, es más importante que la belleza interior, ser libre se confunde con hacer lo que sea con tal de ser «feliz»aún pasando por encima de los demás… y los demás son el resto de las personas o el propio Dios. Así que nos caracteriza lo mismo que caracterizaba a aquel pueblo terco del Antiguo Testamento… la idolatría… y hasta que eso no desaparezca del corazón, seguirás probablemente mirando de «re-ojo» a los principios biblícos que te hagan sentir condenado y por tanto te incomodan, entonces permaneces en discordía con la Palabra, te auto-engañas, con eso de que son «otros tiempos.»

Lee Mateo 5, y evalua cada versículo detenidamente, medita en ellos y sopesa si vives en discordia o no con la Palabra.