Hola!
El lamento.
Lamentarse es de humano. Nada extraño ni raro hay en un lamento, sobre todo cuando realmente es una queja con causa. Lo que no es muy inteligente es vivir en una tónica de lamento y queja constante.
Job, un hombre que cumplía los preceptos de las Escrituras, creía en Dios como único todo poderoso y creador, no dudaba en su fe, mas pasó por una prueba exepcional, diría yo que aterradora, perdió todo… hasta su dignidad: – Sus campos fueron asediados, sus jornaleros muertos, sus ovejas y pastores quemados, sus camellos y criados a filo de espada fueron exterminados, la casa donde comían sus hijos fue asolada por un gran viento, todos murieron. [Job 1]. Job mantuvo su integridad. Job fue herido en su propia carne con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Su mujer le rechazó. Aún, no pecó Job con sus labios. [Job 2]
Sin embrago, el dolor le pudo y comenzó la queja: «-¿Por qué no morí yo en la matriz, O expiré al salir del vientre?» / «- ¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada, Y no me soltarás siquiera hasta que trague mi saliva?.»
Pero al cabo, Job comienza a reconocer su pequeñez ante la grandeza del Dios creador del Universo:
El arranca los montes con su furor, Y no saben quién los trastornó;
El remueve la tierra de su lugar, Y hace temblar sus columnas;
El manda al sol, y no sale; Y sella las estrellas;
El solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar;
El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, Y los lugares secretos del sur;
El hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número. [Job 9. 5-10]
Con la aflicción entra el lamento, con el lamento el reconocer que por la queja no llegará la sanación. Luego de procesar en la mente y corazón la grandeza del creador, comienza otra etapa: en humildad reconocer «que con él (Dios) está el poder y la sabiduría; Suyo es el que yerra, y el que hace errar. Y llega la etapa de autoevaluación: ¡No he sido malo! ¿Por que me están sucediendo estas calamidades? Comparación con los ímpios que prosperan, la vida es breve para el hombre. Surge un deseo de enfrentamiento con Dios en una especie de juicio, por fín para pedirle cuentas; y al cabo, comprendes de que quién puede juzgar a Dios?
Hasta que callas… Y Dios responde. Y como en Job, se desarrolla en ti de forma real y verdadera reconocer el poder supremo y la providencia de Dios y tu propia incapacidad de comprender los designios divinos. Y llega la calma, la paciencia y la rendición. Entoces, sucede el milagro: la nueva bendición sobre tí.


Una respuesta a “lunes 20/03/2023.”
Que fe la de Job,indudablemente estamos muy lejos de tener ésa fe, pero nosotros tenemos el E.Santo de Dios que sige trabajando en nuestra vida para proseguir adelante y poder ser ésa Luz y ésa Sal que Dios quiere qué seamos y dé está forma poder decirle a las personas que Jesucristo es el único camino la verdad y la vida, dentro de un mundo lleno de mentiras.
Me gustaLe gusta a 1 persona