Hola!
La Palabra de aliento.
Constantemente llegan noticias a nuestros oídos, la mayoría de esas noticias atemorizan a cualquiera. Eventos que pasan a nuestro alrededor, más o menos lejos, da igual si son en el ámbito más cercanos a nosotros o en el entorno nacional o fuera de nuestros países, simplemente nos rodean las noticias feas: guerras, accidentes, peleas, disturbios, desastres naturales, enfermedades, destrucción, bueno… un largo etc. Llega un momento que vives en constante incertidumbre, planenado si debes o no huír, pues deseas alejarte de la cercanía de una guerra amenazante o de una catastrofe política. ¡Es triste y provoca pesadumbre!
Ahora, no olvides que Jesús fue claro en eso… en dejar expresamente escrito que iba a pasar: «En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.» [Juan 16. 3b]
Luego, Jesús ruega al Padre por nosotros: «Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.» [Juan 17. 15]
Hay mucha Palabra de aliento para los hijos de Dios en las Escrituras, palabra a la que aferrarse y a la que obedecer: Éxodo 14.14 / Deutorenomios 31.6 / Josue 1.9 / Salmos 27.10 / Isaías 41.13, 43.2 / Hebreos 13.6 / 2ª Corintios 12.10 / Apocalipss 21.4
Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.
Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Podrás memorizar alguno de estos versículos y recordarlos cuando escuches malas noticias.

