Hola!
Disposición- disponibilidad
I
La disposición y la disponibilidad, dos aspectos del mismo hilo conductor, una posición depende de la otra, sin embargo, podemos estar dispuesto y no llegar a estar disponible y viceversa.
Al estar dispuesto demostramos la aptitud (Capacidad de una persona para realizar adecuadamente cierta actividad, función o servicio) que tenemos para adecuarnos para un fin, hay generalmente una actitud mental (Manera de estar alguien dispuesto a comportarse u obrar): nos decimos, haré esto o aquello o lo otro. El caso es que para hacer esto, aquello o lo otro debemos previamente, antes de ponernos en acción, considerar que hay un período de preparación, hay que recolectar herramientas que nos facilitarán la labor. De esto conocen mucho los artesanos, por ejemplo, el artista tiene la idea en mente de realizar un proyecto, y enseguida hace una lista de los materiales e instrumentos que necesitará, hace un plano y ordena los pasos a seguir, calcula el tiempo que le tomará prepararse y realizar la actividad… luego pone “manos a la obra.” Es decir, su disposición se hará realidad en tanto ya esté disponible para hacerlo!
La disponibilidad, entonces es el estar libre de impedimentos para realizar dicha labor, servicio o acto.
Esos impedimentos son los que nos hacen fracasar mucho antes de llegar a “poner manos a la obra.”
Los impedimentos nos permiten quebrar una promesa, alterar un plan, cambiar el rumbo trazado, y muchas veces despeñarnos por la cuesta del NO: ¡no puedo, no quiero, no se me da bien, no lo conseguiré!… y cuya base generalmente es el miedo, la incertidumbre y por supuesto la falta de fe.

