martes 07/06/2022.

Hola!

II

El temor vs el miedo.

Digamos que nos anuncian que está por llegar una tormenta… y sentimos esa “alarma interna” entonces,  nos resguardarnos y tomamos medidas de protección para nuestra vivienda, seguramente no ocurrirá una catástrofe… entonces el sentir miedo es útil cuando nos enfrentamos a peligros.

Pretender eliminar la alarma del miedo, que es una emoción básica del ser humano, no tiene ningún sentido, porque el miedo nos ayuda a prevenir consecuencias desastrosas, al aproximarnos a eventos que ponen en peligro la integridad de nuestra persona, permite tomar medidas de protección, ya sea huir, protegernos, defendernos, pedir ayuda.

El miedo a lo desconocido también nos puede provocar un estado de ansiedad, digamos una mujer que se enfrenta a dar a luz a su primer hijo, sin embrago ya no será igual su actitud ante el parto de un segundo hijo, manejará todo mucho mejor. Después de enfrentar una primera vez este tipo de situación, la capacidad de enfrentamiento crece, habrá duda, pero al estudiar lo que se avecina, vamos adaptando nuestra conducta y se maneja cada vez mejor.

El miedo producto de nuestros pre juicios, son otro punto que debemos observar, pues nos llevan a sentir un desenfreno ante posibles peligros, pero que son irreales, ya sea aprendidos a través  la cultura de nuestra sociedad, por ideas inculcadas en la educación del hogar/colegio, o recuerdos de incidentes en la infancia que no fueron solucionados adecuadamente y dejaron una “marca”en nuestra mente.

Luego de enfrentarnos a algo que nos provocó miedo, y fuimos capaces de enfrentar, la tal circunstancia, percibimos una sensación de relajación o descanso al percatarnos que ya pasó, que no nos hizo daño, aún cuando no fuese lo mejor que queríamos que resultara… pudimos soportar o reaccionar bien durante ese estrés; es frecuente esta sensación, por ejemplo luego de pasar un examen, cruzar un “puente” de dificultades y alcanzar una meta.

La des-sensibilización sistemática, es lo que llaman en el terreno de la psicología conductual, cuando no queda de otra que exponerse a ciertas circunstancia que nos provocan miedo, y se va dosificando de manera escalonada dicho enfrentamiento, poco a poco, hasta lograr controlar y aprender que no es una situación peligrosa realmente sino que en nuestra mente la idealizamos, por ejemplo el miedo escénico, y otras pequeñas fobias.