martes 26/04/2022.

II

A propósito de la semana Santa.

Hubo más promesas en el Nuevo testamento. El propio Cristo también hizo una promesa, que regresaría en Gloria,  Mateo 25: 31- 34 “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”  

Más adelante,  Pedro su seguidor ratifica algunas cosas, y repite la promesa que conoce de primera mano: 2da Pedro 3.13-14 “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.”

Podemos entonces, volver a preguntarnos: ¿Ahora qué? ¿Qué  lecciones, enseñanzas, advertencias, conseguimos sacar de la celebración de la Semana Santa? ¿Esperamos las promesas del Nuevo testamento? ¿Comprendemos que si unas promesas han sido cumplidas las siguientes también se cumplirán?