Hola!
II
Cuidar de nuestra mente.
La psicología exhorta a cuidar de nuestro cerebro, para que su funcionamiento sea lo más saludable posible durante toda nuestra existencia, así en la juventud, como en la vejez. Hay consejos como: la alimentación equilibrada (aportando nutrientes que propicien la energía necesaria para todas las funciones de este órgano ), ejercicio físico que mejora la capacidad en cuanto a fuerza y movimientos de nuestro cuerpo y también modifica favorablemente el estado de ánimo. Los hábitos nocivos se deben evitar: exceso de alcohol, tabaco y toda sustancia tóxica. Dormir lo suficiente es imprescindible para que el cerebro se rehabilite cada día, y no estés irascible o de mal humor. Las relaciones sociales tiene su peso en cuanto a la salud cerebral, pues somos seres sociales, y dar y recibir cariño, amor, compartir la amistad y vínculos familiares es muy positivo para nuestro equilibrio emocional. Aprender cosas nuevas (artes, idiomas, juegos de mesa, etc. ) ayuda al desarrollo de la plasticidad del cerebro y eso relentece los procesos naturales del envejecimiento.
Hasta aquí la consejería para cuidar a nuestro cerebro como órgano vital y de suma importancia en nuestro organismo, pero quiero ir más allá: nuestra forma de pensar es un catalejo a través del cuál interpretamos la realidad que nos rodea y una forma de alinearnos a un comportamiento personal y social, la pregunta es: ¿Sigues una línea de pensamiento que te lleva a un comportamiento adecuado ante los ojos de la justicia del Señor, o simplemente te dejas llevar y vives como Vicente? ¿Sopesas todo lo que escuchas o ves, para retener lo válido, y no recargas tus pensamiento con ideas inútiles que te desvinculan de tu propósito verdadero? ¿Eres capaz de escoger? ¿Puedes poner límite ante qué quiero y que quieren (los demás) que yo quiera, que te aleje de tu propósito verdadero?
“Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar” (1ª Corintios 14. 20)


2 respuestas a «martes 15/03/2022.»
Un solo pensamiento es capaz de destrozar relaciones sociales y entre hermanos en la Fe. Pablo insta a a la iglesia de Filipos a «tener pensamientos correctos» pues esto agrada a Dios y nos promete recibir Su Paz.
Filipenses 4:8-98 Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. 9 Practiquen todas las enseñanzas que les he dado, hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir, y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre.
En estos versículos tenemos un maravilloso programa de psicología práctica y hasta de psiquiatría.
Es, por tanto, algo más que un simple «pensar»; es acoger con nuestra mente, dándole el valor que se merece, a todo eso que Pablo enumera en esa lista de seis cosas, cerrada por «si hay algo excelente o digno de alabanza» (NVI). Las seis cosas que Pablo enumera y en las que exhorta a tener puesto el pensamiento son las siguientes:
(A) «Todo lo que es verdadero», lo real, lo que tiene sustancia, lo que no es producto de la fantasía, ni suena a ficción e hipocresía.
(B) «Todo lo respetable», todo lo noble, lo decoroso, serio y recomendable.
(C) «Todo lo justo», lo que puede ser aprobado por Dios, por ser cumplimiento fiel de las obligaciones que tenemos hacia Él, hacia el prójimo y hacia nosotros mismos.
(D) «Todo lo puro», lo moralmente limpio en todo sentido, no sólo en el de castidad.
(E) «Todo lo amable», es todo lo verdadero y bueno en cuanto atrae los afectos puros, no corrompidos.
(F) «Todo lo que es de buena reputación» es lo que merece buena fama, que se hable bien de ello.
De la misma manera que la salud física depende, en buena parte, de la dieta alimentaria que una persona se impone (o a la que se somete con gusto), así también nuestra salud mental y espiritual depende, mucho más que la corporal, de lo que nutre a nuestra mente. De ahí la importancia tremenda de nutrir la mente de los niños con esa serie de vitaminas espirituales que el apóstol enumera. Por desgracia, lo que los medios de comunicación, especialmente la televisión, les suministran, más contribuye a dañarles la salud espiritual que a fomentarla.
Cuando el diablo ponga en ti un pensamiento contra una actitud de tu hermano, primeramente mira lo verdadero (pues es posible que él lo hiciera pensando que estaba bien, lo respetable, lo justo, lo puro y si añade buena o mala fama y después piensa que es lo que Jesús haría “Practiquen todas las enseñanzas que les he dado, hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir, y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre”
“Padre perdónales porque no saben lo que hacen”….este pensamiento que Jesucristo incorporó en la cruz hacia aquellos que le estaban ejecutando, sería muy bueno tenerlo incorporado cuando pensamos contra nuestro prójimo que ha actuado contra nosotros de manera intencionada. Esto produciría en nosotros, sanidad espiritual, emocional y unidad.
Jose
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así es dos naturalezas siguen conviviendo en nuestro ser, la carne y el espíritu, cuidemos a quien le damos de comer …llenemos nuestras mentes de la palabra de Dios.
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