Hola!
V
Parábolas del Señor.
Releamos los versículos:
“Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra. Duerma y vele, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo, porque de por sí lleva fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.” [Marcos 4. 26-29 Versión Reina- Valera 1995]
Otra parábola precede a ésta del crecimiento de la semilla, en Marcos capítulo 4. Este capítulo luce cómo la guía para Evangelizar: el cómo, el por qué y el para qué.
Primero leemos la parábola del sembrador, un pasaje que muestra que el sembrador es importante, que la semilla es la que es siempre y el lugar dónde cae la semilla hace la diferencia, representa el corazón donde crecerá la espiga.
Lee Marcos 4. 1-20 (Se describe que la semilla tuvo varios destinos, una vez cayó junto al camino y las aves se la comieron; orta vez cayó en pedregales y por no tener profundidad de tierra fue quemada por el sol la débil planta; y en otra oportunidad cayó entre espinos los que la ahogaron y no dió frutos; por fin otra vez cayó en buena tierra y dió fruto.)
Luego, este capítulo menciona otra semilla, la de mostaza, que Jesús toma como ejemplo para seguir hablando del reino de Dios. Una diminuta semilla, no obstante dentro de sí hay tal poder que se convierte en la mayor de todas las hotalizas. Lee Marcos 4. 30- 32.
Estas ilustraciones ponen de manifiesto qué considera el Señor Jesús son requisitos para evangelizar: No es el sembrador/ mensajero el que hace que un corazón sea converso o no, en que sea buena la tierra y permita fructificar la semilla, así que es el poder de la Palabra en sí misma, es el mensaje.
Entonces, el que centra su mira en el mensajero o labrador, en la persona que le habla de la Palabra no dará fruto real. Aquellos que necesitan «emociones,» y que cuando encuentran a un predicador que les «emociona» creen haber encontrado su «verdad» tendrán un serio problema, pues eso es un evangelismo confundido, el éxito del cristianismo no depende de cuán popular se haga, esto puede que impulse a muchos «evangelizadores» a tratar a las personas según lo que les gusta escuchar a ellos/as, decir según lo que no les haga sentir mal, para supuestamente ganar más almas para Cristo, esto no es lo que reflejan las parábolas en Marcos 4, nunca menciona que pueda ser adulterada o deba ser adulterada la semilla… para que resulte «emocionanate el mensaje,»el resultado será distinto según el tipo de tierra en que caiga la semilla, el sembrador sólo debe hacer bien su trabajo, y esperar en Dios, perseverando y orando por esa persona en quien depositó la Palabra.
¿Por qué?: La preparación para el evangelio es tarea del Espíritu Santo,
. Sólo Él convence (Juan 16.8-15)
. Regenera (Juan 3. 3-8)
. Justifica (Gálatas 5. 22-23)
La obra en el corazón es del dominio de Dios:
«Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.» [Ezequiel 36.25-27]

