jueves 03/02/2021.

Hola!

IV

Parábolas del Señor.

Esta parábola habla también de las diferentes etapas en el trabajo del labrador, sembrar, esperar, orar, alentar, y por último segar.

Y de la misma manera que hay un tiempo adecuado para sembrar en el campo, así también hay un tiempo para sembrar la Palabra de Dios.

La segunda parte de la parábola, es muy interesante, habla de etapas, que han de sucederse hasta que el fruto está a punto: porque de por sí lleva fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.

En este caso la siega, es la acción de usar la hoz para recoger la cosecha madura… nos recuerda no sólo aquel momento en que el cristiano da frutos, y ya está en el camino a la santidad, sino que también hace referencia a algo muy especial:

Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos.” [Joel 3: 13]

Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura.” [Apocalipsis 14: 15]

Entonces la parábola del crecimiento de la semilla trata del modo en que crece el reino de Dios. Y en ella Jesús menciona la importancia del sembrador, es el instrumento para llevar la Palabra a todos. Afirma que el Espíritu Santo hace la obra, y que un día será cosechado el grano lleno y útil que dió la espiga.