viernes 28/01/2022.

Hola!

V

Parábolas del Señor.

Sigamos el curso de la parábola de la Higuera ésteril. El viñador representa a Cristo, en ello se observa la misericordia de Dios, envió a su hijo a interceder por nosotros, el viñador intercede por la higuera. En la parábola Jesús lo enfatiza.

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.” Romanos 8. 33-34

Hay un tiempo para dar frutos, un tiempo en que es esperado poder cosechar los frutos. Luego de plantado un árbol, deberá crecer y fortalecerse, echar raíces, mantenerse nutrido para fructificar.

En la parábola se distinguen distintas etapas del árbol, fue plantado… nacer de nuevo, no habrá frutos aún. Luego ya deberían observarse los primeros frutos, pero a veces suceden otras cosas, “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.” [Hebreos 5.12] Puede que sea el momento de volver a trabajar la «tierra en rededor del árbol.»

Luego ese tiempo de rectificar, re-intentar, es crucial para volver al propósito inicial, pues el viñador propone un tiempo más para mejorar la tierra, se extiende su misericordia, Dios es paciente, y a través de Cristo, siendo la roca firme, seguramente llegarán los frutos.

Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.”[Juan 15.3-4]

Al final, la parábola no dice una conclusión de qué sucedió con aquella higuera… Intencionalmente el Señor Jesús no nos dice si la higuera dió fruto o fue cortada, deja en nuestras manos que anhelemos dar frutos, o simplemente escoger ser cortados. Prefiero escoger anhelar dar frutos y como final de la narración que aquella higuera fructificó.