viernes 07/01/2022

Hola!

V

La pasada Navidad, a pesar de estar marcada por la nueva variante Ómicron del virus SARS- cov2, fue una Navidad, que por fecha acordada se celebra en diciembre, da casi igual… sigue siendo algo bonito, algo que obliga a dar un “parón,” no hay clases en los colegios, en las universidades, hay vacaciones de trabajo, luces que destellan, hacemos regalos para compartir detalles que nos recuerde que nos queremos como amigos o familiares… esa fecha, al menos, reúne a la familia en torno a una mesa… hace que algunos vuelvan a la Iglesia… otros recuerden cuando iban… o añoren su infancia tierna cuando veían el nacimiento del niño Jesús como algo importante, tal vez se pregunten el por qué no tienen el valor de hablar a sus hijos de ese nacimiento.

La Navidad dice sobre la llegada a este mundo de un ser especial… hijo de una mujer virgen… concebido a través del Espíritu Santo; un nacimiento que fue anunciado siglos antes por los profetas y que los escritores del Nuevo Testamento testificaron en toda regla… que aunque luce extraño decirlo, reconocemos que no hay otra explicación para que ese nacimiento sucediera que no sea por gracia de Dios, o una explicación inocente para un niño o una explicación en fe para un adulto, o creemos que fue un milagro, un misterio para nuestra mente humana, un regalo de Dios para toda la humanidad, o no creemos , sin embargo a pesar de los pesares, de opiniones o conjeturas… ese nacimiento fue real.

La Navidad, es un recordatorio de la cercanía de Dios hacía su creación, una festividad que por unos días revoluciona el día a día de todo el mundo, de cristianos y no cristianos, de creyentes y ateos… algo que se agradece porque La Navidad, aunque no se diga, siempre sacude un poco las ideas que tenemos respecto a Dios… y al menos por un minuto al observar una imagen de lo que llamamos “Belén,” no nos queda de otra que pensar: ¡Cuanto ha dado que hablar ese bebé, cuanta gente lo ve como algo especial!…

Pasan y pasan los siglos y se sigue recordando ese nacimiento, aunque parezca que lo puedan difuminar con un marketing voraz de mercancías, regalos, viajes, o sea lo que promocionen las pequeñas y grandes compañías que necesitan ser rentables y a toda costa exponen la Navidad como un evento para gastar dinero y tiempo en trivialidad o frivolidades… a pesar de eso… esto no es lo que marca la celebración de La Navidad… aunque luzca así… La Navidad aún es y será la celebración de un acontecimiento único, fruto del Amor y Generosidad de Dios para su pueblo, y aunque ya pasó Diciembre… hablo de la Navidad porque el próximo diciembre, que está a 11 meses, puede que quieras celebrarla anidando en tu corazón al Rey de reyes, aquel que se encarnó para que tú seas salvo y no te permitas perder otra vez la oportunidad de conocerle de forma entrañable.