jueves 09/12/2021

Hola!

XIX

Las parábolas del Señor.

La parábola del hijo pródigo, luce que tendrá un final, y no… queda pendiente el versículo 33… no hay 33.

«Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.» [Lucas 15: 32]

Sí, hubiese sido sumamente romántico y especial si tambíen el hijo mayor hubiese reconocido su orgullo y su pecado de hipocresía, es decir, movido también a compasión como su padre, confieza, y acepta a su hermano… le hubiese abrazado y besado también, el banquete todo un éxito, el padre y sus dos hijos sentados en la mesa. Pero, no. Jesús dejó así la historia, hasta el verso 32.

Este es el final:

[“Al oír esto, los hijos mayores enojados contra su padre, tomaron un pedazo de madera y golpearon
a su padre hasta matarlo.” Ese es el final.

Así terminó la historia. Y la ironía final es que el padre que debería haber golpeado al hijo es
golpeado hasta morir por el Hijo impío en el acto más grande de maldad jamás conocido. Y
ellos pensaban que eran justos y no entendían el amor, la misericordia y la gracia. Sin
embargo, Dios, el Padre Salvador lleno de gracia en Cristo usa ese homicidio como el medio
mediante el cual Él compra nuestra salvación. Todo termina en la cruz en donde Él en Cristo
soportó muerte menospreciando el oprobio, la vergüenza por nosotros. Él recibió la vergüenza
para que usted pudiera estar en la celebración que le trae gozo.]*

*[del autor]