jueves 02/12/2021

Hola!

XIV

Las parábolas del Señor.

Jesús está desenmascarando a los fariseos, cuando aparece en escena el hijo mayor que representa su mentalidad, Él descorre el velo que cubre su hipocresía. Ellos no conocían a Dios.

Todo el relato indica, que el hijo mayor estaba presente…pues si iba a ser repartida la herencia, seguramente tenía que haber estado allí, aún estando presente ni usó su primogenitura para hacer entrar en razones a su hermano, ni hizo nada por defender la honorobilidad paterna. Aceptó tal cual las condiciones del hermano y no trató de protegerle de hacer una cosa tan torpe y fuera de lugar.

Ahora llegando a casa se percata del alboroto, y se queda sorprendido de el por qué.

Leed todos los versículos que describen la reacción del hijo mayor, toma un gran protagonismo en la historia.

«Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;
y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.
Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.»
[Lucas 15: 25- 30]

Este hijo mayor quedó de «piedra,» ni alegría, ni regocijo, ni entusiasmo, ni la mínima muestra de amor por su hermano, ni la mínima muestra de apoyo al padre por su misericordia; eso sí: celos, rencilla y sacar en cara al padre lo defraudado que se sentía porque a él nadie le reconoció el haberse quedado a su lado, sí, lo expresó al padre que vino a rogarle que participara de la fiesta.

Se imaginan el dolor del padre al darse cuenta que el hijo que estaba cerca, no le mostraba amor, sino que los beneficios que se disfrutaban bajo el techo paternal era lo que le mantenía allí. ¡Cuanta falsedad se descubre en el actuar cotidiano del hijo mayor!, así que no se quedó al lado del padre realmente por amor a él.

«Entonces se enojó, y no quería entrar.» Esto resume celos, egoísmo, orgullo, e incapacidad por sentir misericordia y generosidad por aquel que regresa arrepentido, (y también incapacidad de darse por enterado que aún estando cerca es pecador y por Gracia es salvo).

[¿Adivine qué? Los fariseos y los escribas acaban de aparecer en la historia. Este
hombre son ellos. Acaban de aparecer en la historia. Ellos estaban enojados porque Dios en Cristo estaba aceptando a pecadores. Eso era lo que les molestaba. Y están en la historia. Por cierto, se hace referencia a ellos como los 99 que no necesitaban arrepentimiento, nunca se vieron a sí mismo como pecadores.]

[del autor]