lunes 29/11/2021

Hola!

XI

Las parábolas del Señor.

La actitud del padre misericordioso… impresionante, sorpresiva, inadecuada para lo que debía hacer un padre con un hijo malcriado y rebelde, es que no le recibió simplemete, fue más álla, salió a su encuentro, le besó, le abrazó.

«Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.» [Lucas 15: 20]

La manera en que Jesús relata la historia, hace comprender que el Padre no vivía ajeno al hijo extraviado, estaba pendiente de él, vigilaba el camino, estaba al tanto a ver si regresaba aquel pequeño … es decir, eso que nos dice: aún estaba lejos nos demuestra que no estaba cerca a la casa paternal, estaba caminando hacia ese lugar pero aún no en sus inmediaciones. (Esa intención y puesta en marcha de una actitud de arrepentimiento es conocida por Dios desde lo profundo de nuestro corazón, y Dios está pendiente y se ocupa de ayudarnos a regresar).

Aquellos que escuchaban la parábola interpretarían como ridícula la acción del padre… «¿Estás bromeando? Qué necio es este padre, su padre es más necio que su hijo.»

Así el padre movido a misericordia, confirma la idea del hijo, que probaría acercarse a su padre, basado en la esperanza, de que su padre es bondadoso, y no fue defraudado el hijo arrepentido.

nota:

[El meollo en esa cultura es que si usted corría tenía que jalarlo y mostrar sus piernas.
Eso era algo vergonzoso. De hecho, la literatura inclusive dice que un sacerdote, cuando está
haciendo sacrificio, no puede levantar su túnica del suelo para evitar que se manche de
sangre. Hubo un rabino que condenó a un hombre por levantar su túnica sobre sus rodillas
mientras que caminaba en medio de los espinos para evitar que se atorara. Un hombre de honor
simplemente no corría. En primer lugar, no corría porque no era algo digno. No
corría porque se movía de una manera apropiada, honorable. Y no corría porque sería
una vergüenza si alguien viera la parte de abajo del cuerpo, las piernas. Y si se jalaba las túnicas, lo
suficiente, y corría con suficiente fuerza, se podrían ver más que sus piernas. Esta palabra «corrió»
en el griego es la palabra para correr a máxima velocidad en una carrera. Este hombre salió
de su casa y sale corriendo a toda velocidad por el medio del pueblo hacia su hijo; y la gente
en el pueblo en una villa del Medio Oriente habría estado asombrada ante este acto
indecente, vergonzoso. Los rabinos decían que un hombre ni siquiera puede brincar por temor
de que alguien pueda ver la parte de abajo de sus piernas. De hecho, las túnicas eran
llamadas middabute lo cual significa aquello que me da honor.

Esto es conducta francamente loca para un hombre noble judío del Medio Oriente. Él lo
abrazó, abraza al rebelde que huele a cerdo y lo besa… En el griego «lo besó repetidamente»,
es costumbre besarlo por toda la cabeza, simplemente lo besó por toda la cabeza,
reconciliación total, reconciliación plena. No hay vergüenza para el hijo, el padre ha
enfrentado la vergüenza. El padre salió de su hogar que era un palacio, descendió, vino a
villa, corrió a máxima velocidad, enfrentó toda la burla y la vergüenza, abrazó al hijo y lo besó
por toda la cabeza y todo el mundo sabía que él lo había recibido de manera plena como hijo. ]*