jueves 18/11/2021

Hola!

IV

Parábolas del Señor.

Vamos adentrándonos en la Historia del hijo pródigo, Jesús expone una historia que se desarrolla en una aldea del Medio Oriente, de aquel siglo, donde se desarrolla la vida de forma muy diferente a como se desarrolla en nuestra época, donde el paradigma de vergüenza y honra era lo primordial en toda las esferas de la vida, era dominante esto. Todo se relaciona con lo que era honorable y lo que provoca deshonra. Lo que era particularmente marcado entre escribas y fariseos, que cumplían al pie de la letra la Ley, (los escriban eran los expertos textuales que informaban la religión a los fariseos).

Notemos que esto de que se vea o descubra una deshonra y entonces halla vergüenza… es lo que predomina en la vida de hipócritas. Jesús les conocía. Desde este punto de partida podemos vislumbrar que la historia del hijo pródigo, es rídicula, incomprensible para los que le escuchaban, ya que viven bajo la dominación del paradigma de la honra/vergüenza porque todo lo que cuenta esta narración va contra la manera intuitiva de pensamiento de esas personas. ¿Cómo un hijo pequeño puede atreverse a pedir la herencia al Padre?

«También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.» [Lucas 15: 11- 12]

¡Este joven está fuera de lugar! primero si es él más joven, es porque hay un hijo mayor que él. Por lo que su petición es irrespetuosa, fuera de rango. Una herencia se hereda al morir el padre… así que tal cual es como decir: para mí estás muerto, dame ya lo que me toca… este joven quiere la libertad de toda responsabilidad, inclusive se vislumbra una violación del mandamiento de honrar a los padres. En concreto este hijo está diciendo: padre me estorbas para hacer mi voluntad que es ir a vivir la vida a mi manera. Quiere su dinero y ahora. Ya no quiere más que ver con su hermano mayor ni con su padre, quiere irse lejos, estar independiente de toda responsabilidad familiar o ya no quiere encargarse de cuidar y encargarse de la herencia en sí… sólo tiene ojos para usar ya lo que le tocaría en un futuro, lo quiere ahora.

Asombrados y perplejos estarían los que escuchaban a Jesús esta narración, totalmente fuera de lugar, esto no podía suceder, no solía suceder entre los judíos… sería de alto precio el castigo para el hijo que osara hacer ésta desfachatez. Era una petición vergonzosa.

Por lo que instuyo, los que escuchaban, ya han dado el título de personaje negativo al joven que exige la parte de su herencia, el que merece ser azotado y avergozado delante de todos.

Más asombroso para ellos sería la actitud del padre.