Hola!
II
Parabólas del Señor.
¿A quién dirigió el Señor este tipo de enseñanza?
A todos lo que le oían, especialmente a los líderes de los judíos; aquellos que Él llamó: sepulcros blanqueados. A los escribas y fariseos.
Las parábolas fueron muchas y variadas. De las más leídas, interpretadas y repasadas es: La parábola de El Hijo Pródigo.
Iniciemos por los puntos más llamativos.
¿En qué situación se encontraba EL Señor Jesús cuando comentó ésta parábola?
Según el Evangelio de Lucas, antes habló de las especificidades que había que cumplir para ser un discípulo de Jesús. [Lucas 14: 25- 33]. Y aún, antes, ya había advertido a sus discipulos de qué debían guardarse: «En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.» [Lucas 12: 1 ] Y antes, comió en casa de un fariseo y le confrontó: «Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad.» [Lucas 11: 39]. Y por supuesto, los fariseos le acechaban… continuamente le ponían a prueba, le creían con un poder que venía de Satanás.
Ahora, veamosel contexto; el capítulo 15 de Lucas, inicia diciendo:
«Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.» [Lucas 15: 1- 2]
Gente que oía a Jesús: publicanos, pecadores, fariseos y escribas.
Los publicanos, los recaudadores de impuestos, eran las personas consideradas más bajas socialmente y religiosamente en la vida de Israel. Eran judíos que pasaban de las pasiones religiosas de su pueblo, decidieron beneficiarse de la ocupación romana, así que eran odiados por el pueblo. Se aprovechaban de que Roma vendía franquicias de impuestos, las compraban y les sacaban a la gente su dinero, tomando lo que Roma demandaba y todo lo demás que se podían quedar.
Los pecadores, iban juntos con los publicanos, desde criminales a prostitutas, ocupaban el nivel más bajo de actividad inmoral en Israel. Los rabinos apartaban a estas personas, «Que nadie se asocie con personas así, ni siquiera les acerquen la Ley de Dios.»
Los fariseos y escribas, estaban por todas partes, su poder se extendía por doquier al ser «dueños» de las Sinagogas. Se autodenominaban justos, puros y santos, cumplían con toda ceremonia religiosa, vivían con una falsa moralidad externa, y se negaban a «contaminarse» con pecadores, por lo que les repelían; resulta que Jesús incumplía esos términos, Jesús, se asociaba con pecadores, la conclusión de los fariseos fue: es satánico porque se asocia con la gente de Satanás.
Podemos concluir que, por el contrario de lo que creían los fariseos y escribas, Jesús estaba haciendo la obra de Dios, la tarea principal es la redención de los pecadores, eso es lo que glorifica a Dios. Jesús, les desenmascara, al hacerles ver que no hay nada más alejado de Dios que ser protagonista de un anti-evangelismo, los fariseos no conocían nada sobre el verdadero Reino de los cielos, no comprendían lo que es el gozo y gloria verdaderos en el reino de Dios.

