viernes 08/10/2021

Hola!

La manera de encontrar el camino para el arrepentimiento, y la purificación del corazón es reconocer la necesidad que nuestra conciencia tiene de ser iluminada por Dios; la única manera que no naufrague la fe, es eliminar obras inmundas y muertas, con la ayuda del Espíritu Santo, esas obras que son inservibles para la obra del Dios vivo y sanador, reconstruyendo y remodelando una conciencia limpia.

«… ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? « [Hebreos 9: 14]

La idea de contar con una conciencia limpia, buena, no es ilusoria, no es una utopía, puede ser viable y tangible, es decir que se puede percibir de manera precisa por nosotros y por los demás, es un hecho en sí, ¡se puede!

Cuando Pablo encomienda a Timoteo que se quedara en Efeso para prevenir que algunos enseñaran doctrinas diferentes a la verdadera y que crearan confusión, explica que este mandato nacía de un corazón limpio y de buena conciencia, a ese modelo de corazón y conciencia es que debemos procurar.

«Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.. « [1ª Timoteo 1: 5]