martes 28/09/2021

Hola!

Para mostrar misericordia, benignidad, humildad, mansedumbre, paciencia, primeramente hay que pensar en cada una de esas cualidades, ya lo mencionamos ayer… luego ejercitarlas y convertirlas en acciones. Es decir, valoras la posibilidad de hacer y lo haces. No es quedarse en el pensar… es poner en práctica ese pensamiento.

Y cuando ese modo especial de proceder se repite y se repite se convertirá en el hábito que buscas para conformar ese carácter que te distingue como un hijo de Dios.

¿El cómo? «La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría.» [Colosenses 3: 16]

Los rasgos característicos de los escogidos de Dios, se harán evidentes cuando seas la vasija que se deje moldear por la Palabra, cuando la Palabra sea la que guía tus pensamientos. Si mora en abundancia en cada uno la Palabra podremos unos a otros alentarnos en ella.

¿Quién te ayuda? La morada del Espíritu en el hombre es la señal de que la persona ha oído, ha creído, y por ende, ha sido sellada. Y el Espíritu del Señor hará en cada uno la obra.

 «(…nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.) En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.» [Efesios 1: 12b- 13]