martes 14/09/2021

Hola!

Ser sabio en tu propia opinión ¿Es bueno o es errado?

Depende que sea lo que consideres verdad. La verdad está fuera de tu relativa manera de ver el mundo. Imagina… hay quien afirma que el planeta Tierra es plano, no tienen en cuenta ni la lógica, ni la ciencia para afirmar este concepto, pero son libres de creer y pensar que la Tierra es plana. Pues sí, cada cual es libre de pensar lo que quiera, sólo que la realidad/verdad  está fuera de nuestros caprichos, emociones, ilusiones e imaginación.

Esto de creernos una realidad no real es frecuente… De ahí los ilusionistas pueden hacernos creer que hacen flotar a una persona sin sujeción.

Aquí es donde nos pasan factura el oscurantismo y las supersticiones… Si abrimos la mano y soltamos una manzana irremediablemente caerá al suelo… creas o no que existe la fuerza de gravedad, al menos si no aplicas fuerza en lanzarla hacia arriba… e igualmente, después caerá al suelo.

Por otro lado, el bien y el mal, dos extremos opuestos entre sí, con escalas grises en medio, las que usamos para justificar las medias verdades sobre el bien y el mal, son los extremos que salteamos para alegar (según nos convenga) en un juicio nuestro criterio propio.

«No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal.» [Proverbios 3:7]

Y, ¿Cuándo erramos? Cuando en nuestra propia opinión decidimos que lo malo es bueno y viceversa.

Simplemente decido que robar es bueno porque no tengo que comer y si robo para alimentarme no es malo. O cuando matar no es malo porque estoy evitando que «esa» persona pase por sufrimientos y de paso alivio a la sociedad o a mí mismo de un gran peso. Cuando decido libremente que soy mujer (u hombre) porque así lo siento, aunque nací hombre (o mujer). Si la vida me ha castigado, tengo derecho a defenderme y castigar a otros que no han evitado mi sufrimiento. Si alguien me ha hecho daño a exprofeso debo tomar venganza. Es cuando entonces mis actos basados en mi auto-victimismo, y auto-lastima, los hago por el auto-convencimiento de que siempre tengo la razón porque mi inteligencia es suprema, porque debo ir primero, pensar en mí y para mí, ¡yo soy el ombligo del mundo!; es así como tiro por suelo todo principio de bondad, solidaridad y amor al prójimo que pudiese haber aprendido anteriormente.