martes 31/08/2021

Hola!

II

El mensaje de la Escritura es diferente al que quieren hacer ver algunos, leed con atención:

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.” [Proverbios 31: 10]

Es considerado un orgullo aquella mujer autosuficiente, capaz de realizar tareas que aseguran la supervivencia de su familia. Se relatan las cualidades de esas madres de familia, que con su entusiasmo e inteligencia no se quedan atrás estancadas en la auto-queja.

Y va más allá éste retrato de mujer: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” [Proverbios 31: 30]

Ah! Si aplicamos este parámetro en la actualidad, ¿qué diríamos? Cuántas anécdotas conocemos de mujeres que viven con el afán de reestructurar su cuerpo y facciones, soñando que la vestimenta y ornamentos las hagan más “atractivas”… enroladas ingenuamente en una cultura mercantil, que desacredita a las mujeres que permanecen siendo honestas con ellas mismas.

Volvamos a la Biblia: En Génesis 2: 20- 24, se destaca el papel prominente de la mujer, el esposo considera a su mujer una cálida ayuda, no un mero ser que le acompaña o le sigue o le sirve… sino una ayuda.

El diccionario de la RAE define ayuda como la capacidad de brindar:

Asistencia, auxilio, amparo, socorro, apoyo, impulso, refuerzo, colaboración, cooperación, mediación, alianza, contribución. (hoy diríamos, de quien es capaz de “echar un cable”)

No tiene ninguna similitud la palabra ayuda a la de esclavitud, servilismo ni menosprecio.

Por lo que si la mujer es la ayuda idónea de su pareja hombre, entonces por descarte matemático los hombres necesitan un complemento: la mujer.