Hola!
VII
Entonces, a Zacarías Jehová Dios le hizo algunas revelaciones a través de visones muy peculiares: La visión de los caballos, Visión de los cuernos y el carpintero, El llamamiento a los cautivos, Visión del sumo sacerdote Josué, El candelabro de oro y los olivos, El rollo volador, Los cuatro carros ¿Por qué, para qué? Fue la manera para que Zacarías pudiera interpretar el mensaje divino, y el centro de estos mensajes es que comienza una nueva época, y lo anuncia un signo importante, la reconstruction de Jerusalén y de su templo.
Pero, (siempre hay un pero) al igual que en las profecías de Hageo, aquí tampoco hay señal o señales de esa nueva época, era una cuestión de fe, así que nadie percibía nada… supongo se preguntarían: – Oh sí que bonito todo, ¿pero, cómo sabemos que sucederá… pues no vemos señal de todo esto que habla Zacarías?
Por lo que era cuestión de fe, de fe.
EL pueblo y el mismo Zacarías, experimentaban una situación de inquietud, pues en Persia reinaba una tranquilidad y calma, luego que se puso fin a una rebelión contra Darío… y esa «espera» en los cambios anunciados por Hageo, no se vislumbraban. (Hageo 2: 6, 21- 23), aquellos que prometían una era mesiánica. Había una promesa que Dios pondrá bajo su dominio, en el reino mesiánico, a todas las potencias que han oprimido a Israel. (Zacarías 1: 18- 21) Así que esperaban que inmediatamente habría restauración de Israel, una reconstruction material, en prosperidad, y se mostraría la Gloria de Dios, se terminarían los conflicto, el miedo.
En resumen, las visones (profecías )nos permiten sentir y validar el amor y la misericordia de Jehová por su pueblo, porque aún siendo un pueblo rebelde, Dios persiste en su amor por él. No quitó a Israel de sus planes, sino que promete una nueva oportunidad. Les dice: «niña de sus ojos,» y que sigue en medio de ellos… Dios sigue en medio de nosotros… destruirá al enemigo. Puede que por temor, o desesperanza, orgullo pongamos límite al accionar de Dios… no nos toca poner límites a Dios. A Nosotros nos toca cumplir con nuestra responsabilidad, la misión encomendada, Dios cumplirá su promesa y habrá una era mesiánica.

