viernes 23/07/2021

Hola!

V

Algunos malos entendidos entre los personajes que aparecen en el Libro de Job nos revelan de que manera funcionamos.

Job no comprende porqué Dios le castiga, lo que no era así. Dios no le castigaba, al contrario, le consideraba un hijo fiel y digno, sin embargo permitió que fuese probado.

Satanás, el acusador, dice que Job es fiel, dado todas las bendiciones que disfruta.

Sus tres amigos le repiten insistentemente que seguramente ha pecado para pasar por tanto sufrimiento.

El joven Elihú, puso también en tela de juicio la fe de Job, consideró que éste invalidaba con su queja el poder del Señor, su voluntad y magnificencia.

¿En cuántas ocasiones has estado en alguna de esas situaciones? ¡Piénsalo!

. acusador/ acusado.

. crítico/ criticado.

. juez/ enjuiciado.

. cuestionando a Dios/ cuestionado por Dios.

. quejándote por tu suerte/ aceptando la circunstancia.

. encaprichado en tu idea/ arrepentido de tu ignorancia.

. dando la espalda a los demás/ orando por ellos.

Algunas de estás posiciones negativas en algún que otro momento hemos desarrollado, la cuestión es que como Job en paciencia y humildad desarrollemos a la par las actitudes positivas.

«He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.» [Santiago 5: 11]

Así debíamos reaccionar:

«¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.»
[Santiago 5: 13- 15 ]