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III
El rey David, también mandó a los principales de Israel a que ayudaran a Salomón en la encomienda de construir el Templo y exhortó al pueblo a que apoyara todo el proyecto.
«Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y los utensilios consagrados a Dios, a la casa edificada al nombre de Jehová.» [1ª Crónicas 22: 19]
Y no creo que sea casual el orden en que dijo su discurso:
- Disponed los corazones y la intención en buscar a Dios.
- Levantaos.
- Edificad.
La prioridad, es buscar a Dios lo que se traduce como poner por delante al Señor, encomendarse a su voluntad, cumplir sus disposiciones. Así, estando en presencia del Señor tomarán fuerzas y se levantarán, dejarán la pasividad, se pondrán en marcha, podrán entonces comenzar la obra.
Ese es el orden para comenzar la obra en el Señor.
El profeta Jeremías, en una carta que envió a los ancianos, sacerdotes, profetas y a todo el pueblo que estaba cautivo en Babilonia, les expone lo que dice Jehová sobre cuándo volverían de la cautividad:
«… y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón… Y seré hallado por vosotros, dice Jehová… « [Jeremías 29: 13- 14]
En Deuteronomio, se advierte de lo que significa la idolatría y cómo salir de esa ocasión de pecado:
«Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.«[Deuteronomio 4: 29]
Está todo claro en la escritura indiscutiblemente, en numerosos pasajes se detalla que será hallado Jehová, siempre y cuando sea buscado de forma intencional.
¿Cuál es el problema, entonces?
«Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios.
[Salmos 14: 2]
Y esto es lo que vió:
«Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.» [Salmos 14: 3]

