Hola!
La recompensa.
V
No parece ahora raro leer en 1ª Corintios 1: 18, “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” Pablo lo dijo porque le sucedió en carne propia. Supongo, que quienes le conocían y no fueron testigos de su encuentro en el camino… tildarían a Pablo de loco.
Un sistema que siempre ha surtido efecto entre los humanos: recompensa/ castigo, ha sido usado para disciplinar, enderezar al torcido y para estimular las buenas obras. Usado por docentes, pedagogos, padres-madres… y todo aquel que desee educar en algún principio. No será un sistema errado siempre que sea usado en su justa medida y con un propósito que implique la verdad y la posibilidad de que alguien mejore su conducta y aprenda sobre los buenos valores.
“No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá.” [Proverbios 23: 13]
En nuestras sociedades, a una persona que ha infringido la Ley, se le aplicará una sanción explicitada de ante mano en un Código penal, instrumento que está diseñado para aplicar corrección y pago de culpa al infractor, al que provocó daño. Se supone que a través de éste ejercicio la persona se regenere y no vuelva a cometer dicha infracción, porque ya sabe que un castigo es doloroso, y porque debió aprender que la recompensa al mal que hizo es el castigo.
Sin embargo la relación intima con Dios, supone que aún habiendo infringido la Ley de Dios, (cuando es reconocido el fallo con arrepentimiento), puedes ser restaurado aún antes de sufrir el castigo, (por Gracia eres salvo), lo que es algo impensable en la mirada social desde la perspectiva del Código de justicia de las sociedades, ya que éste en resumen dice: al que infringe la ley se le castiga, y punto. Por tanto es enigmático que sea perdonado aquel que ha hecho mal, si de corazón hay reconocimiento y arrepentimiento, propósito de no volver a pecar, según la justicia de Dios, incomprensible para el estilo del mundo de aplicar jurisprudencia.
«Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.» [Romanos 3: 21]
La recompensa será hallada por aquellos que creen en Él, por medio de la fe que actúa a través del Amor; los tales recibirán una corona incorruptible, «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.» [1ª Corintios 9: 24]
Muéveme, en fi, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo yo te amara…

