jueves 29/04/2021

Hola!

Entereza de carácter

IV

Ya dijimos que la sabiduría es necesaria para mantener esa entereza de carácter que te hace ser integro y fiel ante Dios, aún en circunstancias de sufrimiento y dolor.

Y esa entereza de carácter es la que no deja que se hagan concesiones a todo aquello que de alguna forma, muchas veces engañosa o camuflada, lleva más allá de la Prueba, a la tentación… y de la tentación al pecado. Y aquí: ¡cuidado!… porque lo más habitual en nuestro entorno es se culpe a Dios de nuestros males, de nuestro sufrimiento o de las penurias que nos abruman. Y nos quedamos en la queja… sin analizar que todo tiene consecuencia, y muchas veces esa consecuencia es una desgracia.

Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta.» Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte.” [Santiago 1: 13- 15 BNVI]

Ejemplo de entereza: Job, a pesar de su dolor, de sus preguntas… nunca dudó del Amor de su creador… al punto que es conmovedor leer todo lo que perdió en un abrir y cerrar de ojos: su familia, su estatus financiero y su salud… soportó además la visita de tres amigos que suponían que de alguna forma debía ser culpable Job para recibir tanto infortunio. Pero no, Job no tentó a Dios, no provocó deliberadamente que estas cosas le sucedieran.

La lección es esta, Job mantuvo su integridad y con entereza de carácter sobre pasó la PRUEBA y logró entender que nada importa tanto como disfrutar del conocimiento del Señor.

Yo conozco que todo lo puedes, (dijo Job a Jehová) Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía… De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.” [Job 42: 1-3; 5 BNVI ]

Paso 2º para mantener Entereza de carácter: reconocer al Señor en todo nuestro camino, reconocer su Amor por encima de cualquier circunstancia.