viernes 09/04/2021

Hola!

Quinta palabra de Cristo en la cruz.

Por: Pastor José Gilabert.

«Tengo sed»

Juan 19:28

“Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed”

Resulta muy interesante y hasta irónico que Jesús estuviera pidiendo agua.  Él era el mismo que le dijo a la mujer Samaritana “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.” (Juan 4:10), el mismo que  el último día de las fiestas de los tabernáculos (Juan 7) dijo “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. Ha dicho «tengo sed» con el fin de convertirse, para todos los que se confían en él, en la fuente de agua viva. Prepara el agua viva de la salvación que va a ser dada al mundo más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” Juan 4:14

Anteriormente había expresado la angustia de sentirse abandonado y desamparado de Su Padre. Esta sed que siente evoca el intenso deseo del gozo de la presencia de Dios (Salmos 63:1). Su sed de disfrutar la plena comunión del Padre.

Pero ahora vemos que Cristo, la fuente de vida “tiene sed”.  La sed que sufrió Cristo fue para que nosotros nunca jamás tengamos sed.  Y estas palabras son reales.  Tal como en los días de Moisés, Cristo (la roca) puede darnos agua después que ha sido “golpeada” una sola vez. Por eso Moisés sufrió castigo por haber golpeado la roca (tipo de Cristo) más de una vez.  Este error le costo a Moisés su entrada a la tierra prometida. 

Cristo, la piedra angular que es fuente de agua viva, fue golpeado una vez y para siempre (en la cruz del calvario) para que nosotros podamos beber del agua que salta para vida eterna.

Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. Apocalipsis 21:6

El que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. Apocalipsis 22:17