Hola!
XIV
Mateo 6: 24 : «Ninguno puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.»
A quién servirás en realidad? En realidad, ahora mismo estás sirviendo a alguien. El hielo está muy espeso (se refiere al 1er Capítulo del libro) y ahora debes tomar una decisión Estás sentado en esa moto de nieve con la rampa delante de ti. Estás listo para echarla a andar, dar el paseo hacer el salto a la salvación eterna? Si es así, entonces de lo más profundo de tu alma, haz una oración dependiendo del compromiso que quieras hacer *
Charles Supieron dijo:
Me harás un favor? Te tomarías unos minutos a solas esta tarde y luego de sopesar tu condición delante del Señor, escribe una de estas dos palabras? Si entonces que no eres creyente, escribe CONDENADO, y si eres creyente en Jesús y pones tu confianza solamente en El, entonces escribe PERDONADO. *
Este es un modelo de Oración, puedes entregar tu corazón a Jesús a través de esas palabras:
He pecado contra ti al quebrantar tus mandamientos. A pesar de la consciencia que me diste, he visto con lujuria cometiendo así adulterio en mi corazón. He mentido, he robado, no te he amado, no he amado a mi prójimo como a mi mismo y no he mantenido el día de reposo santo. He sido codicioso y albergado odio en mi corazón, haciéndome culpable de asesinato a tus ojos. He usado tu santo nombre en vano, me he creado un dios a mi conveniencia y por causa de la naturaleza de mi pecado, he deshonrado a mis padres. Si me presentara delante de ti en tu ardiente santidad en el Día del Juicio, si cada pecado secreto que he cometido y cada palabra ociosa que he pronunciado se presentaran como evidencia de mis crímenes contra ti, sería irremediablemente culpable y justamente merecería el infierno.
No tengo palabras para agradecer que Jesús haya tomado mi lugar al sufrir y morir en la cruz. Fue herido por mi iniquidad. Pagó mi multa para que yo pudiera salir de la corte. Reveló cuanto me amas. Creo que luego se levantó de entre los muertos según lo dice la Biblia.
Ahora confieso y dejo atrás mi pecado y me rindo a Jesús para que sea mi Señor y Salvador. Ya no viviré para mí mismo. Te presento mi cuerpo, alma y espíritu como sacrificio vivo, para servirte en la expansión de Tu Reino. Leeré tu Palabra cada día y obedeceré lo que leo. Es solamente por la cruz del calvario que viviré para siempre. Soy eternamente tuyo. En el nombre de Jesús. AMEN. *
Queda por ti la decisión a elegir.

