martes 23/03/2021

Hola!

XII

Dios no te obligará a amarlo. Ese es el verdadero propósito de la vida en este mundo: estamos aquí para ajustar nuestra actitud. Dios nos creó con libre albedrío y estamos aquí para ejercerlo. La gran pregunta que debemos responder es: ¿Dirigiré mi propia vida o le pediré a Dios que la dirija? *

Pues sí, tienes la posibilidad de aceptarle o negarle (A Jesús). Acotaré las ideas claves del libro sobre la oportunidad de redención, y la capacidad que tienes para tomar tu decisión.

¡Tu deuda fue pagada hace 2,000 años! Se ha hecho justicia, tu deuda fue pagada y Dios ya no te ve como un
pecador camino al infierno sino como un hijo amado preparándose para regresar a Casa con Él. La única “condición” en esta situación es esta: Todo esto es tuyo SI – y sólo SI – tú decides aceptarlo.
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De eso se trata el Evangelio, las Buenas Nuevas: Dios desea mostrar misericordia para conmigo, y me ofrece el obsequio más amoroso de todos los tiempos – perdón total y completo a través de Jesucristo. *

Cada vez nos vamos poniendo más serios. Esto es de cuidado.

Las probabilidades de que mueras son del cien por ciento. ¿Tienes el boleto correcto para entrar al cielo algún día? Ese boleto debe – y con eso quiero decir que es obligatorio – estar sellado con la sangre de Jesús. Llegarás al cielo como hijo de Dios, o no llegarás. No hay área gris. Debes tomar una decisión. *

¿Cuál es el siguiente paso para que tú y yo nos pongamos a cuentas con Dios? Hay una palabra que ya no usamos
mucho en nuestro hablar diario, y esa es la palabra “arrepentirse”. Representa un concepto esencial en la vida humana y la Biblia la menciona más de cien veces.
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En Palabras de Jesús: «Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.» [Lucas 13:3] y «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.»[Lucas 5:32]

*Todas las palabras en letras cursivas son tomadas literalmente del libro «A un solo latido de distancia. Tu viaje a la eternidad» (Mark Cahill)