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El autor de este libro, nos hace reflexionar, cada paso nos acerca más al punto de comprender la inmensidad de estos conceptos, perderse o salvarse, que están fuera de la pequeñez de entendimiento del hombre natural.
» …cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.» [Santiago 2:10]
Ninguno de nosotros sabe todo sobre la Palabra de Dios. Pero cuando cada uno de nosotros vemos los Diez Mandamientos, la Ley de Dios, nos atribula sobremanera que aunque hayamos quebrantado uno solo de ellos es como si los hubiéramos quebrantado todos. *
Otro punto que podrá sorprenderte es que ser religioso, hacer buenas obras, o ser miembro activo de una congregación o denominación, o contribuir a buenas causas no tiene absolutamente ningún impacto en si vamos al cielo o no. *
«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.» [Mateo 7:21–23]
Según ese estándar, Adolfo Hitler, la Madre Teresa, Josef Stalin, Billy Graham, Timothy McVeigh, Osama bin Laden, tú y yo – todos seríamos declarados culpables. Me sorprendió enterarme de que los seis billones de los habitantes de la tierra somos culpables. Eso es porque ninguno de nosotros cumple el estándar que Dios ha establecido para nosotros en la Ley.*
¡Entonces, ¿quién puede ser Salvo?! R./ Por sí mismo, nadie.
Cuando enfrentas la Ley de Dios, te habla a la conciencia… Nuestra conciencia nos informa que hemos quebrantado los mandamientos del Dios Todopoderoso, cuya Ley… está escrita en nuestros corazones y nuestra conciencia nos habla de
eso continuamente. *
¿Cuál es la solución a este problema enorme? El pecado es un gran problema. Un problema muy caro. Arruina nuestra eternidad.
Una pregunta interesante que le hizo Jesús a un hombre enfermo: – ¿Quieres ser sano? [Lee Juan 5: 6]
Esa es la pregunta clave -¿Quieres ser sano?- Y dependerá tu salvación de tu respuesta, ya cada uno responderá: un SI ó un NO. El que sana está dispuesto. ¿Quieres superar la ceguera espiritual? Leed:
«Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.» … «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.» [Juan 9: 35- 41]
*Todas las palabras en letras cursivas son tomadas literalmente del libro «A un solo latido de distancia. Tu viaje a la eternidad» (Mark Cahill)

