jueves 04/03/2021

Hola!

IV

Y de considerar locura el Evangelio, a oponerse a sus argumentos, hasta perseguir a los cristianos hay mucho en este mundo. Por esto Pedro insiste en su 1ª Carta, «Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.»[1ª Pedro 4: 14]

Ahora, el consejo es específico, puntualiza que una cosa es padecer por el Evangelio, lo cual no es de vergüenza y otra es padecer por ser homicida, ladrón o malhechor, o por entrometerse en lo ajeno, porque esto si no representa a quien dice creer en el Señor. Es decir… no solo es proclamar el Evangelio es hacer el BIEN.

«De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.» [1ª Pedro 4: 19]

Es crucial como Pedro exhorta a hacer la Voluntad de Dios, porque así se hace callar la ignorancia de los opositores del Evangelio. Haciendo el BIEN, y siguiendo el ejemplo de Cristo, quien no respondía con maldición, cuando padecía sin pecado, y no amenazaba sino que encomendaba la causa al Padre, quien juzga justamente. [Lee 1ª Pedro 2]

Y el asunto principal es que para nosotros la piedra que los edificadores desecharon (El Cristo), es Piedra de tropiezo y roca que hace caer a los desobedientes, a los contenciosos de la Palabra. La seguridad es que el cristiano es libre. Es linaje escogido, para anunciar las virtudes del Señor, quien nos llamó de tinieblas a luz admirable alcanzando misericordia, y libre para ser siervo de Dios, y no libre como pretexto para hacer lo malo.