Hola!
I
Jesús, El Mesías, El Maestro, El Cristo, Unigénito hijo de Dios, El Señor… se expresaba de forma abierta y directa. Luego que comenzó su ministerio, todos fueron percatándose de la fuerza de su personalidad, lo impactante que fue su lenguaje y el Poder que emanaba de su vida cotidiana impresionó a muchos , ¡y de que manera!, que cambiaron TODO por Él.
Algunas de sus frases podrían verse como palabras fuertes, muy fuertes sobre todo para el día de hoy, que disfrutamos nos deleiten con dulces palabras que eleven nuestro ego y nos hagan lucir como perfectos. Así que digo son palabras… duras, intransigentes, incómodas y puede que hasta severas. El Jesús amante incondicional de la humanidad, El Verbo hecho carne… no anda con paños tibios. Lo quiero mostrar tal cual… porque he visto en ocasiones que muestran a un Jesús que casi «débil» que se deja flagelar y que muere condenado injustamente y no hace nada al respecto:
«Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad.» [Marcos 14: 34] o cuando se burlan de él luce ser alguien indefenso y quebradizo, «… Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias.» [Marcos 15: 19], «…Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.» [Marcos 15: 29]
Sabemos que se entregó de manera voluntaria, fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz… ¿por y para qué? En otro capítulo hablamos de esto.
Ahora mencionemos esas advertencias, esas expresiones fuertes y directas que decía para alertar, para rescatar, mostrando su Autoridad:
1º.- ¡VETE! Así sin contemplaciones echó a Satanás, cuando lo tentaba en el desierto… «Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.» [Mateo 4: 10] NO TOLERÓ AL TENTADOR.
2º.- ¡ARREPENTÍOS! Alentaba a dejar atrás todo lo que provocaba la ira de Dios. «Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.» [Mateo 4: 17] Incitó al arrepentimiento. Siendo RADICAL.
3º.- ¡NO JUZGUEÍS! «Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.» [Mateo 7: 2] Advierte que cada uno será mirado a través de su propio juicio. ADVERTÍA SOBRE LA POSIBILIDAD DE LA CONDENACIÓN.
En múltiples ocasiones mostró a la cara cada una de nuestras debilidades… desde de qué vale una sal desvanecida hasta qué utilidad tiene una luz escondida [Lee Mateo 5: 13- 16]

